Vaginitis: flujo vaginal

 

vaginosis

imagen revista blanca

“Toda causa tiene un efecto; todo efecto tiene una causa” kybalion

La vaginitis es una patología que alberga por lo menos tres estados  que tienen que ver con el flujo vaginal. Saber diferenciar estos estados es fundamental  para un buen diagnóstico y tratamiento que solo el medico de acuerdo a su experiencia clínica y con ayuda de exámenes de laboratorio está facultado para realizarlo.

Existe  publicidad algo confusa que generan algunos comerciales televisivos y el mismo internet, y que  podrían estar influenciando a las personas para que utilicen ciertos productos que son uso exclusivo de médicos y,  que requieren para su utilización el contacto directo con el profesional sanitario.

Además de ser confusa la publicidad, induce directamente en la automedicación (Fombellida, 2014), que por su puesto está muy lejos de ser una  automedicación responsable como lo establece la OMS. La automedicación responsable va ligada o definida hacia aquellos medicamentos de venta libre, mas no a los que tienen en su presentación la leyenda “venta bajo formula medica”. Esto es ya una auto-prescripción, muy diferente. La World Self – Medication Industry (WSMI) define la automedicación responsable como “Una parte del autocuidado que consiste en la selección y uso responsable de los medicamentos de venta sin receta que hace la gente para tratar síntomas y enfermedades autorreconocibles” Ver enlace

Es para Blanca, sin pretender ser médicos , pero como deber ético y a la vez moral, orientar  como siempre lo ha hecho;  clara y con un único objetivo: educar para no caer en la confusión en temas relacionados con la salud y la estética.

Muchas mujeres permanecen sin diagnóstico, o bien, no mejoran sus síntomas y  presentan recurrencias como consecuencia de una enfermedad que por cualquier motivo la paciente no decide visitar al facultativo.

La vaginitis como tal no es un peligro para la vida de las mujeres, pero si les produce  cierta incomodidad, dolor y deterioro del funcionamiento sexual; y lo más importante, baja autoestima.

Características de un flujo normal

El flujo vaginal normal  es una suspensión de suero fisiológico al 0.9%, ligeramente ácido, con un pH entre 3.5-4.6, con células epiteliales y lactobacillus que regulan la flora bacteriana impidiendo así las infecciones por microorganismos. Es inodoro y con ausencia de prurito e irritación. Las secreciones son abundantes, pero permanecen internas en la misma vagina para lubricación y no ensucia la ropa interior.

Que es la vaginitis

La vaginitis es definida como una inflamación de la mucosa vaginal que afecta a muchas mujeres de todo el mundo.  Casi siempre hay presencia de leucorrea o flujo vaginal blanco, grisáceo o amarillo-verdoso, de consistencia fluida o pastosa, espumosa o sanguinolenta, de olor desagradable con presencia de ardor, dolor y picazón, todo esto de acuerdo al agente patógeno causante. El flujo es el principal indicador para el respectivo diagnóstico, en última instancia, y ante la duda, el medico se inclinara por el examen bacteriológico; la citología (morales parra, 2015).

Flujo vaginal anormal

Existe buena documentación para señalar  que son cuatro los estados más frecuentes asociados a  patologías vaginales de origen infeccioso y que están relacionadas con el flujo vaginal, los cuales son considerados como un problema de salud pública a nivel mundial y que epidemiológicamente existen diversos factores que la predisponen. Los mencionaremos en orden de mayor prevalencia y en este artículo solo profundizaremos los primeros tres que son los más comunes en nuestra sociedad.

  • Vaginosis Bacteriana
  • Candidiasis (hongos)
  • Tricomoniasis; transmisión sexual.
  • Chlamydia, gonorrhoea y virus; transmisión sexual

Vaginitis bacteriana

Más llamada vaginosis bacteriana

Datos procedentes de buenas fuentes nos indican que, de mujeres que consultan por síntomas de infección del tracto genital inferior, la  infección más frecuente es la vaginosis bacteriana (Müller y Rodríguez, 2010) (García, 2015).

La enfermedad se produce como resultado de un desequilibrio ambiental en el ecosistema de la flora vaginal. En la flora vaginal predominan los lactobacillus, los cuales son reemplazados o superados en número por bacterias principalmente Gram negativas anaerobias facultativas, donde la Gardnerella vaginalis es encontrada en casi el 100% de los casos (rodríguez y reyes, 2014).

Características de la vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana es la más común entre todas las vaginitis vaginales. Es 50% asintomático. Presenta secreción vaginal abundante de color gris o blanco con olor a pescado y fétido que empeora después  Del coito. Este empeoramiento se explica  por  la producción de poliaminas, putresina y cadaverina, debido a la alta  flora anaerobia que ha desplazado a los lactobacillus (Méndez, calderón y otros,2015).

La vaginosis bacteriana no es considerada como enfermedad de transmisión sexual. La mayoría de autores concuerdan en que el inicio temprano en las relaciones sexuales, el uso de duchas vaginales, pareja nueva o relaciones con diferentes parejas, pueden alterar el pH vaginal adecuándolo como nido para diversas bacterias Gram negativas.

En un estudio realizado  a 138.100 mujeres en los años 2010-2011 en diferentes  barrios de Medellín : Santa Cruz, Belén,  Buenos Aires , Castilla, Doce de Octubre, Campo Valdés, Manrique , San Javier, San Cristóbal y San Antonio de Prado, reveló que las mujeres de Manrique y santa cruz presentan el índice más alto en vaginosis bacteriana, esto debido, según el estudio “ a la niveles más bajos de calidad de vida según el índice multidimensional de condiciones de vida de la ciudad, mientras que Belén presentó una de las prevalencias de vaginosis bacteriana más bajas y un índice de calidad de vida elevado…

“con ello se puede suponer una relación entre las condiciones sociales de vida y la presentación de algunas enfermedades de origen infeccioso, concluye el estudio” (arias, Arredondo y otros (2015)

El tratamiento para esta patología, según está documentado en los libros es:

1) Metronidazol* 500 mg, vía oral dos veces al día por 7 días;

Ó

2) Metronidazol* 2g vía oral en un sola dosis

* Debe evitarse la ingesta de bebidas alcohólicas.

 Vaginitis por hongos

No es considerada  como enfermedad de transmisión sexual. Se caracteriza por presencia de flujo blanco, grumoso, ardor, quemazón, eritema y edema de vulva y vagina.

La actividad sexual, el uso de antibióticos o corticoides, embarazo y diabetes predisponen a esta patología vaginal. Es 20% asintomática.

El agente patógeno principal es la cándida albicans.

El tratamiento, por ser causado por un hongo, es diferente al de la vaginosis que es causado por bacterias:

Clotrimazol crema vaginal, una aplicación al día, por 3 o 6 días.

Ó

Fluconazol 200 mg dosis única.

Vaginitis por tricomonas

Es considerada enfermedad de transmisión sexual. Por múltiples parejas.

Hay presencia de flujo color blanco o amarillo verdoso, fétido, espumoso, eritema de vulva, prurito y disuria.

Es asintomático del 10-50%. El agente patógeno es un protozoario, Trichomonas vaginalis.

El tratamiento es:

El tratamiento según la O.M.S es “Metronidazol, 500 mg dos veces al día durante 7 días, o 2 g una vez al día durante 3 a 5 días, ha de curar a la mayoría de las mujeres (se sugiere tratar a las parejas con la misma dosis)”.

todos los flujos presentan diferentes características, lo mismo que colores.

La diferenciación de los estados causados por alteraciones en el flujo vaginal requiere un diagnóstico claro y oportuno.  Como vimos en esta patología de la vaginitis, todos los flujos presentan diferentes características lo mismo que colores.

Blanca ha tratado de informar a nuestros visitantes que existe para cada enfermedad un medicamento exclusivo. Solo el médico está capacitado para evaluar y tratar la enfermedad basado en los síntomas; además, la  autoprescripcion no es la mejor opción.

Hector Isaza Montoya

Julio 31/2016

Fuentes

  • Ángel-Müller, E., Rodríguez, A., Núñez-Forero, L. M., Moyano, L. F., González, P., Osorio, E.,… & Gaitán-Duarte, H. (2012). Prevalencia y factores asociados a la infección por C. trachomatis, N. gonorrheae, T. vaginalis, C. albicans, sífilis, VIH y vaginosis bacteriana en mujeres con síntomas de infección vaginal en tres sitios de atención de Bogotá, Colombia, 2010. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología, 63(1), 14-24.
  • Arias, J. A. C., Arredondo, M. V., Henao, J. S., & Posada, D. H. (2015). Prevalencia de vaginosis bacteriana en usuarios de una institución prestadora de servicios de salud de Medellín Colombia. Investigaciones Andina, 17(30), 1151-1165.
  • Fombellida, A. B., Alonso Sardón, M., Iglesias de Sena, H., Sáez Lorenzo, M., & Mirón Canelo, J. A. (2014). Información sobre medicamentos y automedicación en las redes sociales. Revista Cubana de Información en Ciencias de la Salud, 25(2), 145-156.
  • García, P. J. (2015). Vaginosis bacteriana. Revista Peruana de Ginecología y Obstetricia, 53(3), 167-171.
  • Méndez, M., Calderón, J., Soria, A., Yui, M., & Apaza, N. (2015). Vaginosis bacteriana: diagnóstico y prevalencia en un Centro de Salud. Revista Peruana de Ginecología y Obstetricia, 47(1), 58-61.
  • Morales Parra, G. I. (2015). Aspectos clínicos y diagnóstico de laboratorio de la vaginosis bacteriana. Revista Habanera de Ciencias Médicas, 14(5), 611-623.
  • Rodríguez, M. L., Reyes, O. G., Miranda, L. S., & Limia, O. F. (2014). Prevalencia de trichomonas vaginalis, candida albicans y gardnerella vaginalis en mujeres sin síntomas de vaginitis. Revista de Ciencias Médicas de La Habana, 20(2), 164-174.

 

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.