Apnea del sueño: respiración anormal que daña el corazón

 

 

pixabay

La Apnea  obstructiva del sueño (AOS)  es definida por la American Academy of Sleep  Disorders como “caracterizada por episodios repetidos de obstrucción de las vías respiratorias altas durante el sueño, asociados, en general, a una reducción en la saturación de oxígeno en sangre, siendo, por tanto,  una enfermedad potencialmente letal que aumenta el riesgo de numerosos problemas de salud, incluida la enfermedad cardiovascular”.

Es decir que, en palabras más sencillas, la apnea es la interrupción de la respiración durante el sueño y durante un tiempo al menos de 10 segundos. Normalmente, cuando estamos dormidos, respiramos cada 4 segundos (17 veces por minuto), pero si alargamos ese periodo a 10 o más segundos, el corazón debido al esfuerzo, sufre un estrés cardíaco, se va deteriorando, e incluso, podría, en esos momentos sobrevenir la muerte como muchas veces ha sucedido (Lloberes., at al, 2011).

Síntomas característicos de la Apnea

Esta interrupción en la respiración, produce unos síntomas, tanto nocturnos como diurnos.

Entre los síntomas nocturnos, los cuales se caracterizan por episodios repetidos de obstrucción parcial o completa de la faringe  durante el sueño, que provocan hipoxia seguida de re-oxigenación y despertares transitorios, nicturia( necesidad de orinar en la noche), responsables de las alteraciones fisiopatológicas y síntomas que, aunque inespecíficos, son muy llamativos.

Entre estos síntomas nocturnos tenemos: ronquidos(es el síntoma más sugerente), asfixia, jadeo (sonido silbante y chillón), sensación de ahogo o pausas silenciosas en la respiración.

Los ronquidos, que son los síntomas más llamativos (olivi, 2013), se producen como consecuencia de la relajación de los músculos de la garganta. La lengua cae hacia atrás, la garganta se contrae y, debido a esto, sus paredes vibran al respirar.

freepik

Entre los síntomas diurnos están, la somnolencia o fatiga excesiva durante el día.

Se destacan también los síntomas a corto y los efectos a largo plazo: un accidente de tráfico, hipertensión arterial, enfermedad de las arterias carótidas, una calidad de vida reducida, activación nocturna del sistema nervioso simpático, una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares, marcadores de estrés oxidativo, inflamación e hipercoagulación. Resistencia a la insulina y diabetes, accidentes cerebrovasculares y un mayor riesgo de muerte (Aurora and Quan, 2016).

Como se diagnostica la Apnea del sueño

La Apnea del sueño y sus grados se diagnostican, inicialmente basados en la evidencia presenciada por los testigos y, posteriormente la evaluación conjunta del cuadro clínico con estudios nocturnos confirmatorios adecuados  mediante la prueba de polisomnografia, que se hace con el fin de obtener un registro del sueño de la persona durante la noche y para saber si se interrumpe o no la respiración, además, de los registros continuos de la actividad cerebral, de la actividad muscular, electrocardiograma: si existen taquicardias, bradicardias o arritmias y, sobre todo, la saturación de oxígeno u oximetría (Galeano & Buitrago, 2011).

Como se trata la Apnea del sueño

La AOS confirmada se trata con un dispositivo mecánico llamado CPAP (por sus siglas en inglés, presión positiva continua en la vía aérea) y constituye el único tratamiento disponible en pacientes con apnea moderada a severa sintomática (McEvoy, 2016).

Este es el tratamiento eficaz para la Apnea del sueño, y se trata de un equipo de ultima tecnología que lo que hace es enviar presión de aire para desbloquear la vía respiratoria obstruida.

El CPAP / BIPAP es un equipo que se utiliza mientras la persona duerme, el cual evita el colapso de la vía aérea.

¿Qué pasa si el paciente no cumple la terapia con el CPAP?

Es muy, pero muy importante que los pacientes con este patrón de respiración anormal, se hagan el tratamiento. Si la persona no cumple la terapia se le puede dañar el corazón, aumentará su presión arterial y sufrirá de varias enfermedades con el tiempo.

La apnea del sueño no tratada puede causar, como dijimos antes, somnolencia diurna excesiva, fatiga y alteraciones en el funcionamiento cognitivo, además, se presume que las personas con AOS tienen más probabilidades de tener un historial de pérdida de empleo múltiple (Bautista., at al, 2019).

Un estudio de pacientes con apnea obstructiva del sueño (AOS) sugiere que la falta de adherencia a la terapia de CPAP se asocia significativamente con fibrilación auricular, la isquemia miocárdica y la insuficiencia cardíaca congestiva (Truong., at al, 2018).

Sin embargo, la mayor evidencia que relaciona la Apnea obstructiva del sueño con el riesgo cardiovascular se encuentra en el campo de la hipertensión arterial (HTA), ya que, estudios aleatorizados han demostrado una disminución en las cifras de la presión arterial en pacientes con AOS tratados con CPAP (mediana., at al, 2018).

¿Qué podemos hacer los profesionales de la salud ante esta enfermedad?

Ya que la apnea del sueño daña los corazones, que sigue sin diagnosticarse considerablemente y se estima que entre el 75% y el 80% de los casos permanecen sin identificar, los profesionales de la salud, podemos, desde cada uno de los sitios de trabajo, multiplicar la información recomendada por la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, que plantea:

Realizar un examen anual de AOS para todos los pacientes adultos que tienen Insuficiencia cardíaca, presión arterial elevada, fibrilación auricular, hipertensión resistente, diabetes tipo 2 y accidente cerebrovascular.

Los pacientes adicionales que deben someterse a pruebas de detección de AOS incluyen aquellos que son obesos con un índice de masa corporal ≥ 30 kg / m 2; aquellos que tienen arritmias nocturnas, hipertensión pulmonar o enfermedad coronaria; y aquellos que se están preparando para la cirugía bariátrica,

Además, recomendamos desde la farmacia comunitaria, que las personas que duerman juntas, estén pendientes los unos de los otros y que sean más tolerantes con el compañero, y si se presentan algún(s) de los síntomas ya mencionados (principalmente el ronquido), es preferiblemente que acudan a la consulta médica, pues, casi siempre, la pareja observa la aparición progresiva de pausas respiratorias, pero muchas veces da la vuelta y prefiere dormir en otra habitación.

pixabay

Sin embargo, es bueno aclarar, que no todas las personas que roncan tienen este trastorno del sueño, por esta razón, es conveniente, para no entrar en exageraciones, indagar con otros de los síntomas descritos, antes de visitar al médico.

Los más propensos a tener esta enfermedad

Está documentado que la AOS puede afectar a personas de todas las edades, pero, principalmente puede afectar este grupo de personas:

Personas mayores de 40 años, con sobrepeso; ya que, el exceso de grasa alrededor de las vías respiratorias superiores puede causar obstrucción de la respiración, ser hombre, personas con familiares que sufran de Apnea, exceso de alcohol (este relaja los músculos), tabaquismo (fumar causa irritación, inflamación y retención de líquidos en las vías respiratorias)…

Recomendaciones adicionales que mitigan un poco la Apnea del sueño 

  • Evite acostarse boca arriba mientras duerme. Si se duerme de lado ayuda a descongestionar las vías respiratorias.
  • Perder peso: perder al menos la mitad del sobrepeso, puede disminuir el grado de Apnea.
  • Realizar alguna actividad física: está demostrado que la actividad física mejora los síntomas de la Apnea.
  • No cenar muy tarde: este hábito hace que se devuelvan los alimentos presentes en el estómago y empeore la Apnea, por el reflujo.

Escrito por: Héctor Isaza montoya

Regente de farmacia

De Medellín para el mundo

Bibliografía

.

  • Aurora, R. N., & Quan, S. F. (2016). Quality measure for screening for adult obstructive sleep apnea by primary care physicians. Journal of clinical sleep medicine12(08), 1185-1187.
  • Bautista, J. R., McMorrow, T. E., Silva, G., Haynes, P. L., Bell, M. L., & Quan, S. F. (2019). 0484 Individuals with Obstructive Sleep Apnea have Higher Likelihood of Multiple Involuntary, Job Losses. Sleep42(Supplement_1), A194-A194.
  • Galeano, S. A., & Buitrago, D. M. V. (2011). Interpretación de la polisomnografía. Revista Acta de otorrinolaringología & cirugía de cabeza y cuello39(3), 57-65.
  • Lloberes, P., Durán-Cantolla, J., Martínez-García, M. Á., Marín, J. M., Ferrer, A., Corral, J., … & Terán-Santos, J. (2011). Diagnóstico y tratamiento del síndrome de apneas-hipopneas del sueño. Arch Bronconeumol47(3), 143-56.
  • Olivi, R. H. (2013). Apnea del sueño: cuadro clínico y estudio diagnóstico. Revista Médica Clínica Las Condes24(3), 359-373.
  • McEvoy, R. D., Antic, N. A., Heeley, E., Luo, Y., Ou, Q., Zhang, X., … & Chen, G. (2016). CPAP for prevention of cardiovascular events in obstructive sleep apnea. New England Journal of Medicine375(10), 919-931.
  • Mediano, O., Lorenzi-Filho, G., & García-Río, F. (2018). Apnea obstructiva del sueño y riesgo cardiovascular, de la evidencia a la experiencia en cardiología. Revista Española de Cardiología71(5), 323-326.
  • Truong, K. K., De Jardin, R., Massoudi, N., Hashemzadeh, M., & Jafari, B. (2018). Nonadherence to CPAP associated with increased 30-day hospital readmissions. Journal of Clinical Sleep Medicine14(02), 183-189.
  • imagen: freepik   http://www.lifestock.net