El farmacéutico moderno

El farmacéutico moderno ya no es un simple alcanza frascos como solían calificarlos en el pasado. Ha pasado de ser un simple dispensador de medicamentos, a ser una figura importante dentro del campo de la salud.

Y es que, anteriormente, al menos en Colombia, el farmacéutico prescindía del suficiente conocimiento para asesorar a sus clientes, pues, no tenía los estudios necesarios para ejercer profesionalmente dicha labor:

De mensajero pasaba a mostrador y de este a administrador de farmacia, es decir, no existían los técnicos o auxiliares en farmacia, pero sí, algunos regentes de farmacia, y los licenciados farmacéuticos o expendedores de medicamentos, los cuales adquirían este título con 10 años de experiencia farmacéutica y un examen de conocimientos realizado por las secretarias de salud y/o servicios seccionales de salud, que los facultaba.

Incluso hoy en día, todavía existe el mismo título, que los certifica como directores técnicos de droguerías (no de farmacias), porque estas si deben estar amparadas por el regente de farmacia, ya que, entre droguería y farmacia existe cierta diferencia (hablamos de Colombia).

Se hace la diferencia entre farmacia y droguería, ya que sabemos que nuestros lectores, son especialmente farmacéuticos y que ejercen su labor en diferentes países latinoamericanos. Esta diferencia radica exclusivamente, en que, las farmacias, además de las funciones pertinentes en la droguería, deberán  cumplir con las  disposiciones  que regulan las  actividades  y/o procesos  de preparaciones magistrales  con algunas limitaciones.

Sin embargo, como dijimos que el título de expendedor, estipulado por ley gubernamental, sigue siendo valido hasta el día de hoy, los requisitos para acceder a él, son más rigurosos, lo que demuestra que están preparados académicamente para dirigir los establecimientos denominados droguerías. Por defecto, un certificado que a futuro la misma industria farmacéutica, hoy en día más exigente, lo ira relegando del mercado.

El farmacéutico paso entonces de ser un empírico a ser un profesional bien formado en temas relacionados con la profesión. Esto debido a una necesidad social y a un requerimiento de los entes reguladores de farmacias y a las mismas escuelas de formación y universidades que existen en cualquier cantidad.

Decimos que una necesidad social, ya que las farmacias son los establecimientos de salud más cercanos a la población, donde muchas veces, el paciente prefiere ir a primero a la farmacia antes que visitar al propio médico. Y es por esta razón que la misma legislación farmacéutica, le ha dado al farmacéutico comunitario, mayor importancia, más responsabilidades, y esto ocurre en todos los países latinoamericanos.

Atención farmacéutica

La atención farmacéutica es, por lo tanto, la participación activa del farmacéutico como experto en medicamentos y responsable de la correcta asistencia al paciente en la dispensación y seguimiento farmacoterapéutico personalizado. Cooperando activamente con los demás profesionales de la salud en la consecución de los resultados previstos para mejorar la calidad de vida de toda la población, realizando:

La indicación de medicamentos que no requieren prescripción médica, promoción de estilos de vida saludables y uso adecuado de los medicamentos y dispositivos médicos y todas aquellas otras funciones que se relacionan con el uso racional del medicamento.

El farmacéutico moderno participa en la creación y desarrollo de programas relacionados con los medicamentos y dispositivos médicos, en programas de farmacovigilancia y uso de antibióticos. Trabaja en la promoción de salud y prevención de enfermedades y ejerciendo como educador sanitario—consenso español sobre atención farmacéutica—.

Dentro del seguimiento farmacoterapéutico personalizado, el profesional farmacéutico se responsabiliza de las necesidades del paciente relacionadas con los medicamentos mediante la detección, prevención y resolución de problemas referentes con la utilización de la medicación (PRUM) o (PRM), de forma continuada, sistematizada y documentada, en colaboración con el propio paciente y con los demás profesionales del sistema de salud, con el fin de alcanzar resultados concretos que mejoren la calidad de vida del paciente.

El farmacéutico moderno como educador sanitario

El farmacéutico moderno debe, ante todo, realizar actividades y/o programas de información y/o capacitación y/o educación sobre medicamentos y dispositivos médicos a la comunidad, no solamente a toda aquella persona que se acerca a su farmacia con la respectiva fórmula médica, sino, que debe hacerlo también extensivo a toda la población, pues esta es su principal función como profesional sanitario.

Para desarrollar estas actividades, el farmacéutico o la institución, deben implantar mecanismos seguros para que los medicamentos sean usados de manera apropiada, segura y efectiva, por parte de la población. Así por ejemplo:

En el momento de la entrega del producto, se le debe explicar al paciente la forma de uso del medicamento, la dosis, que cumpla el tratamiento(adherencia), hablarle de la automedicación responsable, que hacer con el medicamento vencido etc., hacerle seguimiento a través de la llama telefónica, correos electrónicos, whatsapp. De igual manera, utilizar herramientas que hoy en día se están sub-aprovechando: boletines impresos, revistas, libros, o a través de medios virtuales, etc.

 

Habilidades y actitudes del farmacéutico moderno

El farmacéutico moderno ya no es entonces el mero alcanza frascos. La misma sociedad le ha exigido mayor conocimiento, mayor preparación y mayor compromiso. El mundo moderno gracias al  gran avance de la ciencia y la tecnología en materia de telecomunicaciones y el Internet, como medios de comunicación rápida, son  herramientas que han permitido que todas las personas  estén bien informadas tanto en medicina, medicamentos, dispositivos médicos y mucha información general,

Por esta razón, el farmacéutico moderno debe estar en continua formación; y las mismas escuelas de formación,  las empresas y los laboratorios farmacéuticos, se deben esmerar para que así sea. poseer o desarrollar ciertas habilidades y actitudes, las cuales serán su carta de presentación para ingresar o permanecer en el mundo laborar; sea de manera dependiente o independiente.

Sin embargo, somos conscientes que cómo todo negocio y la farmacia  también lo es; aunque esta tiene una connotación especial y es que, está orientada a la prevención y salud de todos los habitantes y por ende de  una responsabilidad social, pero también necesita subsistir en un mercado ampliamente competitivo.

Entre las habilidades y actitudes, que debe tener el farmacéutico de hoy ,tenemos:

  • Capacidad de compra y negociación
  • Buena capacidad de cálculo aritmético.
  • Experticia para valorar la calidad de los medicamentos.
  • Buena higiene personal, exactitud y honestidad.
  • Buena comunicación con los pacientes.
  • Pasión por la profesión
  • Capacitación permanente
  Para terminar, recordemos  entonces que, el farmacéutico entre las distintas funciones asistenciales que realiza , se distingue, la orientada al medicamento y la orientada al cliente

 

Bibliografía

Tomado de:

Decreto 2200/05

Resolución 1403/2007

Consenso español sobre atención farmacéutica

Guía de farmacovigilancia para establecimientos farmacéuticos distribuidores minoristas

Escrito por: Héctor Isaza montoya

Regente de farmacia, universidad de Antioquia

De Medellín para el mundo