El mal llamado “acetato de aluminio en polvo”

El principio activo del medicamento de forma  farmacéutica, “acetato de aluminio en polvo” que, algunos  farmacéuticos y médicos así lo llaman equivocadamente; sea  el Domeboro, otra marca comercial, o genérica,  es en realidad un compuesto formado por dos sales: acetato de calcio y sulfato de aluminio.

Lo traemos a colación porque en estos días nos visitó a la farmacia un médico amigo, que no recordaba el componente del Domeboro en sobres, aunque pensaba que el polvo que viene en los sobres estaba compuesto de acetato de aluminio. Pero no es así.

El medicamento o el polvo; es decir, el acetato de calcio y el sulfato de aluminio, debe ser obligatoriamente disuelto en agua. Con esta condición de disolución, es donde el compuesto, químicamente, se llama acetato de aluminio o sal de Burow, y es el que presenta las bondades del producto.

Sin embargo,  el acetato de aluminio en polvo puede estar bajo la forma de su sal básica Al2 O (CH3COOH)4. 4H2O; es decir, puro. Este se obtiene como polvo blanco, cristalino e insoluble en el agua, es moderadame utilizado en medicina como antiséptico, secante, desodorante, en algunos preparados magistrales; talco, ungüento o pastas, y en la industria textil como agente incombustible y como mordiente (sirve para fijar el color).

La historia del acetato de aluminio 

Al (CH3COO)3

El acetato de aluminio fue desarrollado por el cirujano y oftalmólogo, de origen  polaco-alemán, Karl Heinrich August Burow, quien preparó a base de sulfato de aluminio, ácido acético, carbonato de calcio y agua, una solución que, inicialmente se llamó agua de Burow. Más tarde esta solución fue perfeccionada por los laboratorios Dome (antigua división de farmacéuticos éticos de Bayer)  donde lo patentó como Domeboro.

El nombre de Domeboro  deriva de:

Dome, del laboratorio, y boro, estabilizante usado para la solución de Burow

Usos del acetato de aluminio

La presentación en polvo, diluido en agua, es astringente, usado para tratar afecciones inflamatorias agudas de la piel, cualquiera que sea su etiología,  ligeramente antibacteriano; muy usado para secar las heridas, limpiarlas y desinfectarlas.

Su uso  como secante ha dado  muy buenos resultados en úlcera varicosa, herpes zóster,  hiedra venenosa, dermatitis, reacciones alérgicas, picaduras de insectos, posterior a procedimientos dermocosméticos, ótico, etc.

Recordemos pues que el polvo a base de acetato de calcio y sulfato de aluminio, después de disolverse en 1/4 ó 1/2 litro de agua, hervida o fría, da una solución  denominada acetato de aluminio.

Se aplica en forma de lavados, compresas o baños de inmersión a fin de remover las costras, mitigar el prurito, la quemazón y dejar una superficie más seca y pobre en  bacterias.

El olor característico de esta solución, es debido a la presencia del ácido acético, ya que  todos los acetatos son derivados de este ácido.

Precauciones

Recomendamos no utilizar el polvo directamente en las heridas, ya que, por un lado no existe estudios, ni bibliografía encontrada que hable o recomiende este uso, y por otro lado, pensamos que, al contacto con la piel, podría causarle  irritación,  enrojecimiento, picazón y dolor, exacerbando de este manera los síntomas presentes.

La solución debe ser preparada en el momento de la curación y no debe usarse en las lesiones secas y descamativas, porque podría provocar fisuras.

El acetato de aluminio en presentación líquida y crema se usa  como humectante y emoliente. Ahora, el acid mantle jabón, nada tiene que ver con el acetato de aluminio.

Concluyendo: no se podría llamar acetato de aluminio en polvo a los sobres, porque sería un error desde el punto de vista químico y farmacéutico. Solo recibe el nombre “acetato de aluminio” cuando el paciente, en su domicilio, lo disuelve en ¼ o ½ litro de agua tibia o fría.

Además, intentamos recordar las maravillosas bondades de un medicamento seguro, de venta libre, económico y con mucha demanda en todas las farmacias.

 

Escrito por: Héctor Isaza montoya; regente de farmacia

De Medellín para el mundo

Bibliografía