Error en la interpretación médica: Un caso con el Metronidazol

Los errores de medicación y de  interpretación de las fórmulas médicas, ocurren con bastante frecuencia. Las consecuencias que de ello se origina, han causado cualquier cantidad de acontecimientos adversos derivados por los medicamentos, lo que constituye un grave problema de salud pública.

Es necesario entonces, y urgente, procurar por implementar nuevos mecanismos preventivos, ya que los existentes no han sido lo suficientemente efectivos; pero no es  tarea de algunos, es un compromiso de todos, incluidos los ministerios de salud, los profesionales de la salud, en especial el médico, enfermero y farmacéutico.

Casos hay muchos para contar. La literatura en este tema es amplia  y diversa (Espinosa,  2013; de Salazar., at al, 2002; Hernanz., at al, 2004)).  Y aunque Comentaremos un caso que nos llamó poderosamente la atención, no pretendemos de ninguna manera, ahondar con más histórias, por lo que ya existen suficientes,  pero eso sí, el llamado es a la reflexión, pues, nosotros, los farmacéuticos y los enfermeros, unos como cuidadores de los medicamentos y a la vez dispensadores, los otros, es decir, los enfermeros como suministradores de los mismos, muchas veces somos  directos responsables de estos errores (Sepúlveda, 2010). .

El caso del Metronidazol

Comentaremos un caso evidenciado desde una farmacia comunitaria, en donde, el farmacéutico, aparentemente por falta de análisis o desconocimiento de la dosificación del Metronidazol, interpretó, erróneamente, la prescripción médica, además, el médico también tiene culpa, aunque su intensión al dosificar haya sido otra.

La prescripción contenía, entre otros medicamentos: R/ “Metronidazol  tabletas de 500  mg. # 21

Uso: vía oral 1 gr cada 8 horas por 7 días.

El farmacéutico despacha 42 pastillas de Metronidazol de 500″ mg. Da por sentado que el médico se equivoca en el cálculo matemático.

Donde radica el error en la interpretación

Tal vez pensará usted amigo lector, que este caso que hemos traído parezca  nimio para un farmacéutico entrenado, pero no lo fue así para este joven farmacéutico, quien supuso que el médico se equivoca en el cálculo, y donde nunca se le ocurrió pensar que, de pronto el médico debió escribir, vía oral 1 tb cada 8 horas por 7 días, en vez de ” vía oral 1 gr  cada 8 horas por 7 días”.

Metronidazol

El Metronidazol es un fármaco  antibacteriano y antiparasitario de origen sintético, que  pertenece; al igual que el secnidazol, tinidazol y ornidazol, al grupo de los fármacos nitroimidazoles.

Fue aprobado por la FDA en el año 1963, y se encuentra disponible para uso oral,  vaginal, tópico y ampolla para uso parenteral.

Inicialmente se indicó para el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual causadas por Trichomonas vaginales, giardiasis y amebas, pero con el pasar de los años se ha ido ampliando su uso: infecciones por bacterias anaerobias (género Clostridium) y últimamente, utilizado contra el Helicobacter pylori, etc.

Reacciones adversa del Metronidazol

Los efectos adversos del  metronidazol  son lo insuficientemente severos como para que causen la suspensión del tratamiento; los más comunes son náuseas,  vómitos y  trastornos del sabor.

Esporádicamente, y en caso de sobredosis, se han observado algunos efectos neuro-tóxicos reflejados por mareo, vértigo y muy raramente, encefalopatía, convulsiones, incoordinación y ataxia.

Contraindicaciones del Metronidazol

Recordar que, las bebidas alcohólicas (por ejemplo, cerveza, vino, aguardiente, etc.) deben evitarse mientras se esté tomando este fármaco, incluidos los óvulos vaginales, ya que,  la interacción entre los dos puede causar varios efectos adversos.

En pacientes con problemas neurológicos, como la epilepsia, no se deben ofrecer los nitroimidazoles, debido al riesgo de agravación neurológica.

Conclusión del caso

En nuestro caso, la interpretación errónea de la fórmula por parte del joven farmacéutico, hizo que el paciente consumiera un exceso de dosis, no recomendada por el laboratorio fabricante.

El paciente tomó 2 tabletas de 500 mg cada 8 horas; es decir, 1 gramo cada 8 horas (3 gramos por día), que, al cabo de varios días, y tras acumularse el fármaco en el organismo, el paciente convulsionó.

   Se desconoce el mecanismo exacto de la neurotoxicidad por Metronidazol. Pero se especula que el Metronidazol podría disminuir o bloquear la acción del neurotransmisor ácido gama-aminobutírico (GABA) y, como consecuencia, causar excitación del SNC.

Para evitar este tipo de situaciones derivadas de los errores de medicación y de interpretación de la fórmula médica, recomendamos lo siguiente:

  • Que la prescripción de la fórmula médica sea  electrónica, es decir,  evitar de una vez por todas los “garabatos” usados por algunos médicos.
  • Que los farmacéuticos se pongan de acuerdo en qué, fórmula en “garabatos” no se despacha.
  • Los practicantes y principiantes en el arte o profesión farmacéutica, deben, ante la duda, preguntar y preguntar a la persona más capacitada y de más experiencia farmacéutica.
  • Que exista, como ocurre en varias farmacias públicas, hospitalarias y de E.P.S, el doble filtro antes de dispensar o de suministrar el medicamento al usuario y, antes de que nos reemplacen por las máquinas dispensadoras de medicamentos, que ya las hay.

Escrito por : Héctor Isaza montoya; regente de farmacia.

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Bibliografía

  • de Salazar, M. G., Hurlé, A. D. G., & Alvarez, P. M. (2002). SEGURIDAD DE MEDICAMENTOS Prevención de errores de medicación. Farmacia Hospitalaria, 2002(26/04), 250.
  • Espinosa, J. C. (2013). Frecuencia y caracterización de los errores de medicación en un servicio de hospitalización de una clínica en Cali, Colombia. Revista Colombiana de Ciencias Químico-Farmacéuticas, 42(1), 5-18.
  • Hernanz, B. C., Perrín, R. S., Sanz, C. P., Castillo, J. G., & Infantes, R. L. (2004). Detección de errores em la administración del tratamento antirretroviral en pacientes externos. Farm. Hospital, 28, 201-204.
  • Sepúlveda Armendáriz, J. A. (2010). Prevención de errores de medicación. Metas de Enfermería, 13(4), 26-31.