el farmacéutico siete estrellas

farmacéutico siete estrellas

“Los farmacéuticos deben salir de detrás de la caja registradora y empezar a servir al público, proporcionándoles cuidados en vez de, solamente, fármacos. No hay futuro en el mero acto de la dispensación. Esa actividad puede hacerse, y se hará, por Internet, por máquinas expendedoras y/o por técnicos entrenados para ello. El hecho de que los farmacéuticos tengan una formación académica y actúen como profesionales de la salud les ofrece la oportunidad para servir mejor a la sociedad, de lo que lo hacen hoy en día”

Tomado de: Pharmaceutical care, European developments in concepts, implementation, and research: a review.)1,p.ix.

En el año 1997,  los grupos consultivos de la O.M.S (organización mundial de la salud), se reunieron en Vancouver. En el informe se escribió sobre la “Preparación del Farmacéutico del Futuro”. En el cual se identificaron siete papeles, (“el farmacéutico siete estrellas”), donde se consideran como minino, la expectativas y funciones del farmacéutico en todos los sistemas sanitarios a nivel mundial (galán, 2000).

Se pretende en esta reunión-continúan diciendo- que la función del farmacéutico no termine con la dispensación sino que comienza con ella, y que junto con el médico se responsabilicen, hasta el final, en los resultados de la farmacoterapia; es decir, ambos profesionales deben hacer seguimiento al paciente, ya que, el médico no termina la consulta cuando entrega la receta, ni el farmacéutico termina su labor cuando dispensa el medicamento.

¿Lo estamos haciendo?

Por lo tanto, los objetivos de los farmacéuticos, dice la O.M.S, deben ser más responsables y extenderse para incluir el seguimiento del progreso terapéutico, la consulta con los prescriptores y la colaboración con otros profesionales de la salud en nombre de los pacientes (Wiedenmayer, 2006).

Hemos podido observar desde la farmacia comunitaria, y para nadie es un secreto, que muchos pacientes ante el dolor o malestar, acuden primero a la farmacia, e incluso para otros es el único contacto que tienen con la atención en salud.

Es por esta razón que muchas veces, el profesional en farmacia debe responsabilizarse de la escogencia de un medicamento que no sea de receta médica, de orientarlo respeto a estilos de vida saludable, sus dudas y otras medidas que ayuden a la prevención, control o cura de su enfermedad.

El farmacéutico desde la farmacia comunitaria

Desde la farmacia comunitaria, los farmacéuticos están en una posición única debido a su formación, capacitación y acceso inmediato al público. Hoy más que nunca necesitamos farmacéuticos responsables, que se preocupen más  por la salud de todos sus pacientes, y no más,  vender por vender.

Hace días publiqué un artículo donde incluía la palabra farmaceuta, muchos se aterraron, otros criticaron, que la palabra correcta era farmacéutico, pues, farmaceuta es un empírico, tegua, sin conocimiento- decían algunos-. Que desde la universidad los profesores detestaban esa palabra, argumentaban otros, y que los estudiantes de farmacia o regentes de farmacia no podíamos compararnos con los…bla, bla, bla…

Aun así, yo cambie la palabra farmaceuta por su sinónimo FARMACÉUTICOS, más elegante, más profesional. Eso me gustó.

el farmacéutico siete estrellas

¿Estamos formando con la actual educación el farmacéutico siete estrellas?

Según la FIP (Fédération internationale pharmaceutique), “la educación, nos debe asegurar que el farmacéutico recién licenciado tenga el suficiente conocimiento y habilidades para comenzar la práctica de la profesión de forma competente en diversos lugares, incluyendo la farmacia comunitaria, hospitalaria e industrial. La educación continuada profesional debe ser un compromiso de por vida para cada farmacéutico que practique la profesión”.

La  O.M.S   dice que el farmacéutico siete estrellas, es aquel que cumple con los siguientes siete  papeles y responsabilidades:

  • cuidador
  • Tomador de decisiones.
  • Comunicador
  • Gestor
  • Estudiante de por vida
  • Profesor
  • Líder

Cuidador: los farmacéuticos proporcionan servicios de atención. Deben ver su práctica como integrada y continua con las del sistema de asistencia sanitaria y las de otros profesionales de la salud. Los servicios deben ser de la más alta calidad.

Tomador de decisiones: el fundamento del trabajo del farmacéutico debe ser el uso apropiado, eficaz, seguro y coste-efectivo de los recursos (e.j., personal, medicamentos, productos químicos, equipamiento, procedimientos, prácticas). En los niveles local y nacional, los farmacéuticos desempeñan un papel en el establecimiento de la política de los medicamentos. Para alcanzar esta meta se requiere la capacidad de evaluar, resumir datos e información y decidir sobre la línea de acción más apropiada.

 Comunicador: el farmacéutico está en una posición ideal para proporcionar una unión entre el prescriptor y el paciente, y para comunicar información sobre salud y medicamentos al público. Él o ella deben estar bien informados y seguros mientras interactúan con otros profesionales de salud y el público. La comunicación implica habilidades verbales, no verbales, de escucha y de escritura.

 Gestor: los farmacéuticos deben poder gestionar con eficacia los recursos (humanos, físicos y financieros) y la información; también deben sentirse cómodos dirigidos por otros, ya sea por un patrón o el director/líder del equipo de salud. Además, la información y su tecnología relacionada proporcionarán desafíos según los farmacéuticos vayan asumiendo una mayor responsabilidad en compartir información sobre medicamentos y productos relacionados y asegurar su calidad.

 Estudiante permanente: es imposible adquirir en los estudios de farmacia todo el conocimiento y la experiencia necesaria para continuar la carrera farmacéutico durante toda la vida. Los conceptos, principios y obligaciones de la formación continuada deben comenzar mientras que se está estudiando farmacia y se deben mantener a lo largo de la carrera del farmacéutico. Los farmacéuticos deben aprender cómo mantener actualizados sus conocimientos y habilidades.

Profesor: el farmacéutico tiene la responsabilidad de ayudar en la formación y entrenamiento de las generaciones futuras de farmacéuticos y del público. Participando como profesor no sólo imparte conocimiento a otros, sino que ofrece una oportunidad para que los profesionales sanitarios adquieran nuevos conocimientos y mejoren sus habilidades actuales.

Líder: en situaciones de atención multidisciplinaria (e.j., equipo de salud) o en áreas donde otros proveedores de asistencia sanitaria escasean o no existen, obligan al farmacéutico a asumir una posición de liderazgo en el bienestar total del paciente y de la comunidad. El liderazgo implica la preocupación y la empatía, así como la visión y la capacidad de tomar decisiones, comunicarlas, y manejarlas con eficacia. Un farmacéutico cuyo papel de liderazgo sea reconocido debe tener la visión y la capacidad de orientar. Nuevo par

Y la función agregada de:

Investigador: el farmacéutico debe poder utilizar la base de la evidencia para aconsejar sobre el uso racional de medicamentos en el equipo de (p.ej., científica, práctica farmacéutica, sistema de la salud) con eficacia salud. Compartiendo y documentando experiencias, el farmacéutico puede también contribuir a la base de la evidencia con el objetivo de optimizar el cuidado de los pacientes y los resultados. Como investigador, el farmacéutico puede aumentar la accesibilidad a una salud ecuánime y a la información sobre medicamentos, tanto al público como a otros Profesionales de la asistencia sanitaria.

Conclusiones

Como conclusión, podremos decir que, los farmacéuticos de hoy deberán actuar baja la responsabilidad y seguridad que carga sobre ellos el hecho de tener en custodia los medicamentos. Para eso deberán tener claro los conocimientos y las habilidades necesarias para asumir su nuevo papel,  y para actuar como un miembro colaborador del equipo de salud para beneficio de todas las personas.

Además, hacemos una respetuosa recomendación a las escuelas e instituciones donde enseñan el ejercicio de la farmacia: que para unas buenas Prácticas de Educación Farmacéutica, los instructores, docentes o profesores, deben ser partícipes de la profesión. La química y la biología son necesarias, pero también es fundamental vivir y sentir la experiencia, experiencia que luego será transmitida al futuro farmacéutico siete estrellas.

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Escrito por: Héctor Isaza montoya

Regente de farmacia

Bibliografía

La siguiente información fue tomada de: