higiene íntima femenina: una mirada desde la farmacia

 

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La relación entre los hábitos relacionados con la higiene íntima de la mujer y la alteración del pH vaginal es motivo de preocupación en algunos farmacéuticos que laboran en la farmacia comunitaria, ya que, por la escaza educación sexual en la población, los mitos, la incorrecta higiene, el inicio temprano de las relaciones sexuales y el cambio continuo de pareja, muchas mujeres presentan enfermedades infecciosas que pretenden, en vez de visitar al médico de familia o social, ir donde el farmacéutico intentando controlar su enfermedad, solicitando un simple “óvulo de limpieza”(cuevas., at al, 2008).

Es por esta razón que decidimos elaborar este artículo, el cual nos recordará algunos conceptos anatómicos, fisiológicos e higiénicos, así como algunas patologías infecciosas  asociadas a la zona vulvo-vaginal, con  el fin de que algunos profesionales de la salud, orientemos a aquellas mujeres que por cualquier razón no deseen o no puedan asistir a la consulta médica.

Traemos entonces a recordación la diferencia entre vulva y vagina, por lo que es muy común que las personas y en especial las mujeres, confundan estas dos estructuras anatómicas, totalmente diferentes. Lo decimos por que realizamos una ligera encuesta para saber que respondían algunas  y muchas no supieron dar la respuesta correcta.

Vulva

La vulva es el órgano genital externo de la mujer, está constituido por los labios mayores, labios menores o ninfas, el vestíbulo de la vagina, pubis o monte de venus, el himen,  glándulas de Bartholino y  el clítoris (órgano equivalente al pene masculino).

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1=Capuchón del clitoris. 2=glande del clitoris. 3=orificio de la uretra. 4=vestíbulo de la vulva. 5=labios menores. 6=orificio vaginal. 7=labios mayores. 8=perineo

La vulva, además, se comunica con el orificio uretral; que es el punto por donde la orina sale de la uretra y que según hemos evidenciado muchas mujeres no son conscientes de su existencia.

El pH de la piel vulvar en la mujer adulta se sitúa próximo a 6, el pH vulvar de las púberes se sitúa alrededor de la neutralidad (7-8), lo que las convierte en más vulnerables frente a varios tipos de procesos infecciosos (Bonet & Garrote, 2005).

Vagina

La vagina es un conducto genital interno, con paredes musculomembranosas elásticas, que forma parte de los órganos genitales de la mujer,  y se extiende desde la vulva hasta el útero.  Tiene la función de actuar como órgano copulador, permitiendo que se depositen los espermatozoides contenidos en el semen eyaculado por el hombre al culminar el coito. También actúa como vía excretora de la menstruación y como vía de paso del feto en el proceso del parto.

El pH de la vagina es más ácido que el de la vulva, con valores entre 3.5 y 4.5, observándose un pH disminuido en la infancia y en la vejez, que por el contrario aumenta en las mujeres en edad fértil por la actividad hormonal cíclica (Sánchez., at al, 2012).

La vagina presenta una flora bacteriana que la protege de las infecciones, forma parte de esta flora el Lactobacillus acidophilus, o bacilo de Döderlein, nombrado comúnmente como Lactobacillus vaginalis. Si por alguna razón existiere una disminución o aumento considerado de bacilos de Döderlein, se produciría una alteración en el ecosistema vaginal, pues, es bien sabido que Toda alteración en el pH vaginal conlleva a la proliferación de microorganismos (Sánchez., at al, 2012).

Ahora, en ausencia de bacilos de Döderlein se elevaría el PH muy por encima de 4.7, lo que favorece la aparición de infecciones bacterianas (Gardnerella vaginalis), o comúnmente vaginosis bacteriana; este hecho ocurre debido al desplazamiento del lactobacilo; se caracteriza por presentar una secreción vaginal, de color grisáceo, fétida, generalmente con olor a pescado, y en el caso contrario; es decir, una presencia exagerada de bacilos de Döderlein, baja excesivamente el pH (3.0) lo cual facilita la instauración de hongos (cándida spp) o vaginosis por hongos, caracterizada por flujo espeso, blanco e inodoro, picazón, ardor e irritación ( pozo., at al ,2000).

Les recomiendo que leen nuestro artículo de vaginosis.

Higiene íntima femenina

La higiene íntima femenina se refiere al aseo que la mujer realiza diariamente en la región ano-perineo-vulvar, — y no en la región vaginal—, con el fin de mantenerla  libre de humedad, de restos de orina, heces, esperma, descargas menstruales y fluidos provenientes de la vagina (Rodríguez., at al ,2012).

Por evidencia desde la farmacia comunitaria sabemos que  algunas mujeres utiliza para la higiene íntima productos como: pañitos húmedos, desodorantes, jabones perfumados, protectores diarios, duchas, piedra alumbre, cuchillas, cremas y cierto tipo de óvulos para mantener esta zona limpia, fresca, perfumada y erótica ; sin embargo, éstos podrían afectar el PH, provocando alérgias, ardor, irritación e  infecciones bacterianas, o más comúnmente, hongos.

Recomendación desde la farmacia

En vista de que ya sabemos que las partes intimas de la mujer, al ser una zona tan sensible; que presenta una temperatura y un pH diferente al resto del cuerpo, y sabiendo que  debe mantenerse estable ese PH fisiológico, pues de lo contrario, conlleva a la proliferación de microorganismos, hacemos las siguientes recomendaciones:

  • Tanto el exceso como la falta de higiene íntima pueden ser perjudiciales, por tanto, nuestra recomendación es tomar una, o máximo dos duchas diarias, más de dos puede estar correlacionado con la remoción de la flora normal lo que permite sobre-crecimiento de pató
  • Utilizar jabón líquido íntimo tipo syndet a base de ácido láctico o en su defecto jabón con pH neutro, jabones infantiles, jabones de glicerina o jabones de avena, y nunca utilizar el mismo jabón con que se realiza el aseo anal para realizar el aseo vulvar (Potenziani).

  Cuando hablamos de higiene íntima femenina, nos estamos refiriendo al aseo de la región ano-perineo-vulvar.

  1. La vagina no hace parte de la higiene íntima y no necesita limpieza alguna; a excepción que el médico por alguna condición la recete, puesto que tiene una función auto limpiante gracias a la secreción de moco de las glándulas internas y el aporte de exudados que provienen de la circulación venosa y linfática de las paredes vaginales.
  2. Evitar pues lavar la vagina. Lo recalcamos puesto que muchas mujeres, más por mito—que por higiene—, han contado que utilizan duchas vaginales sin recomendación médica, situación bastante desaconsejada por los ginecólogos, por la peligrosidad que conlleva el lavado interior de la vagina(, at al, 2001; Brotman., at al, 2008; Chávez., at al, 2009).
  3. No es necesario tampoco lavarse la vagina, después de orinar, ni es recomendable colocarse después de orinar papel higiénico en el área del introito vaginal, éste puede ser un factor de ayuda para producir cistitis recurrente e infecciones vaginales;
  4. ASEO PERINEAL: Después de orinar o defecar, la limpieza debe hacerse de adelante; desde la vulva hacia atrás (el ano). O sea, debe evitarse arrastrar hacia adelante la contaminación desde el ano, hasta la vagina o la uretra, pues se pueden generar infecciones(Bojanini., at al, 2002).
  5. Durante la excitación y el acto sexual, la mujer, al secretar fluidos, la fricción del pene y el semen, que es alcalino, provocaría una ligera y momentánea disminución del pH sin peligro de infección, pero no como muchas creen, deban apresurarse al lavado después de la relación sexual con su pareja estable; si aun así  la mujer prefiere lavarse , la recomendación  es lavar solo con agua y en última instancia con una mínima cantidad de jabón  (Diéguez, 2014; Potenziani).
  6. Las toallas higiénicas durante la menstruación son especialmente muy útiles y no representan ningún problema, aunque cada mujer debe saber escoger el tipo de toalla para evitar procesos alérgicos.
  7. El protector diario no está hecho para ser usado todos los días, pues por sus características es muy caliente, y al estar en contacto con las secreciones de la vagina, favorece infecciones. Solo está hecho para ser usado uno o dos días antes y después de la menstruación (Bojanini., at al, 2002).
  8. Se les debe advertir a las mujeres, principalmente a las propensas a las infecciones vaginales, que deben estar pendiente al tomar cualquier clase de antibióticos, por lo que estos disminuyen considerablemente la población de lactobacilos (Rodríguez mota, 2012).
  9. Respecto a los tampones, se cree, según un estudio, que el mayor riesgo de Vaginosis bacterianas asociado a su uso, está dado más por la técnica utilizada por las mujeres para colocarlo dentro de su vagina y/o por el aseo de las manos (Cuevas., at al, 2008).
  10. Respeto al vello púbico, sabemos por biología que su función está relacionada con la diseminación de las feromonas, servir de amortiguador, lubricante seco, protección genital; ante infecciones y traumas, y facilitar la evaporación de la humedad genital en especial durante la menstruación;
  11. Pero, su remoción que esta ampliamente popularizada por razones comerciales: “estéticas, higiénicas y eróticas”, recomendamos extrema precaución, porque ha generado cualquier cantidad de traumatismos entre resequedad vulvar, cortes, irritaciones, inflamaciones, infecciones bacterianas, hongos, verrugas, etc., etc. (Díaz-Martínez, 2013; gayá, 2016).
  12. Sobre los productos espermatizidas también llamados anticonceptivos vaginales( óvulos, condones) son sustancias químicas, generalmente a base de nonoxinol-9, que, colocados en la vagina, inmovillzan y/o destruyen los espermatozoides, pero se debe tener precausiones porque se ha comprobado que producen abrasiones en las paredes vaginales y anales, es por esto que la Organización Mundial de la Salud, recomendó retirar todos los lubricantes con Nonoxinol-9.

Conclusiones

Documentamos  que una correcta higiene íntima ayuda a mantener o restablecer el pH vaginal, el cual nos garantiza un ecosistema saludable libre de microorganismos patógenos.

La higiene íntima debe ser en el sitio ano-peri-vulvar, y no extralimitar a la vagina.

Es muy importante pues, saber abordar a la mujer que nos llega a la farmacia y tiene por creencia o costumbre que un simple óvulo sería suficiente para tratar la enfermedad que ella califica de “limpieza” y explicarle de una manera muy sutil,  que todos los óvulos vaginales que existen en la farmacia, son para tratar infecciones o inflamaciones vulvo- vaginales y requieren receta médica.

Escrito por: Héctor Isaza montoya

Regente de farmacia

De Medellín para el mundo

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Bibliografía

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  • https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vulva_labeled_no_tags.jpg By Morgoth666 [GFDL, CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY-SA 3.0  (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons