metronidazol: coadyuvante en terapia contra el alcoholismo

 

tratamiento del alcoholismo

El metronidazol es un fármaco  antibacteriano y antiparasitario de origen sintético, que  pertenece; al igual que el secnidazol, tinidazol y ornidazol, al grupo de los fármacos nitroimidazoles.

Fue aprobado por la FDA en el año 1963, y se encuentra disponible para uso oral,  vaginal, tópico y ampolla para uso parenteral.

Inicialmente se indicó para el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual causadas por Trichomonas vaginales, giardiasis y amebas, pero con el pasar de los años se ha ido ampliando su uso: infecciones por bacterias anaerobias (género Clostridium) y últimamente, utilizado contra el Helicobacter pylori, etc.

También se ha sugerido que el metronidazol podría ser útil en el alcoholismo, sin embargo, los estudios realizados para este fin han sido  divergentes.

Es por esto que la revista blanca, como siempre, muy atenta a observar los hechos que suceden en la farmacia comunitaria,  quiso documentar este tema,  que se origina de una conversación entre dos clientes que se acercaron a una farmacia,  ubicada en pleno centro de la ciudad de Medellín.

Además, para nadie es un secreto saber, que algunas personas, antes que visitar el médico, acuden primero a la farmacia, y también que,  el cliente o paciente, conocido o extraño, que está al  lado del que solicita la receta o asesoría,  podría escuchar  la conversación…y es muchas veces el que ofrece, sin pedírselo, la receta o la solución a la necesidad del otro cliente. Sin embargo, cuando esto ocurre, el farmacéutico debe ser muy hábil para evitar una discusión o una mala asesoría a su paciente. Y aunque esto ocurrió realmente, también fue lo que dio origen a este artículo;

Hechos

Se presenta una mujer solicitando levomepromazina gotas, dice que son  para darle a su esposo, ya que bebe demasiado, y que una vecina se las recomendó: “que le administrara en la bebida alcohólica 20 gotas, con el fin de que se quedara dormido”. Ante esto, una clienta que estaba a su lado y había escuchado toda la conversación, le sugiere que eso no lo haga, pues, podría intoxicarlo. Que en cuba, su país, utilizan el metronidazol para el tratamiento del alcoholismo…

En vista de esto, y como todos los farmacéuticos sabemos, que alcohol y metronidazol interaccionan farmacológicamente, nos pusimos la tarea de investigar hasta qué punto tenía  razón la mujer cubana, en decir que el metronidazol es usado en el tratamiento del alcoholismo.

Metabolismo del alcohol

 El alcohol es metabolizado en el hígado  por medio de la enzima alcohol deshidrogenasa y  transformado en acetaldehído y metabolizado a acetato gracias a la intervención de la enzima aldehído deshidrogenasa. Pero, si esta última  se bloquea,  el alcohol no se puede oxidar, lo que  provoca una elevación de los niveles de acetaldehído.  Pero resulta que el acetaldehído en dosis elevadas es hepatotóxico, cardiotóxico y arritmogénico (cina., at al, 1996).

Entre las sustancia que bloquean esta reacción, están el antabuse (disulfiram), el metronidazol, la carbimida cálcica, los nitrofuranos, las sulfonilureas y algunas cefalosporinas que evitan  entonces que se metabolice el acetaldehído, aumentando de esta forma su concentración plasmática de 5 a 10 veces y, debido a esto, se presentan un cuadro clínico característico: náuseas, vómitos, rash cutáneo, taquicardia, respiración entrecortada, síntomas neurológicos y, en algunos casos puede llegar a causar la muerte(Herce., at al, 2018).

Utilidad del metronidazol en alcoholismo

Existe desde hace varios años, teorías y estudios  que han intentado evidenciar y al mismo tiempo contradecir la efectividad de este fármaco en el alcoholismo:

  • Que tiene un efecto como el disulfiram (Taylor, 1964; Bonfiglio y Donadio, 1966; Lehman, Ban y Nalchayan, 1966).
  • Que controla los síntomas de abstinencia cortos (Lehman, 1966).
  • Que reduce el deseo y por lo tanto permite el regreso a la bebida normal (Lehman, et al.., 1966; Elosuo, 1966; Bonfiglio y Donadio, 1966).
  • El Metronidazol en dosis de 500 a 750 mg todos los días, parece producir constantemente una marcada aversión hacia la ingesta de alcohol dentro de dos semanas en aquellas personas bien motivadas en su deseo de dejar de beber(semer., at al, 1966).
  • La droga no demostró un efecto positivo significativo sobre la abstinencia. El único hallazgo positivo fue un “efecto metronidazol”(Penick., at al, 1969).
  • La acción del metronidazol en el umbral del sabor del alcohol sugiere que esta droga puede ejercer efectos psicoterapéuticos sobre el consumo de alcohol en el hombre, no solo a través de receptores periféricos del gusto, sino también a través de las vías centrales del gusto (Gelder, & Edwards, 1968; Wilson., at al, 1973).
  • A diferencia del disulfiram, el metronidazol no aumenta el acetaldehído en la sangre, si no, que su acción podría estar localizado en la flora intestinal en lugar del hígado (Tillonen., at al, 2000).
  • Un sorprendente estudio realizado en ratas demostró que el Metronidazol no produjo ninguna reacción tipo disulfiram, y que no inhibe la enzima aldehído deshidrogenasa hepática ni aumentan el acetaldehído en sangre (Karamanakos., at al, 2007).

Todos estos estudios, como vemos, son muy divergentes.  Unos que sí, otros que no. pero sin lugar a dudas  encontramos  dos artículos cubanos que nos llamaron poderosamente la atención.

El primero fue publicado en este año 2018:

 El artículo, “Efectos aversivos del Metronidazol en pacientes adictos al alcohol” escrito por especialistas en psiquiatría, dice que “Dentro de los recursos terapéuticos que se utilizan para controlar el alcoholismo, están los orientados a lograr que la presencia, el olor y sabor de las bebidas, provoquen repugnancia. Con este objetivo, en Cuba, se usan medicamentos como el disulfiram y el Metronidazol. El disulfiran no está disponible en nuestras comunidades terapéuticas hace varios años, por lo que en su lugar se utiliza el metronidazol”. Y continúa diciendo:

“Aunque la terapia con metronidazol es efectiva, sus rápidos y desagradables efectos no son suficientes para que muchos alcohólicos abandonen su adicción. Por esta razón, solo se recomienda administrar metronidazol a los pacientes que quieran permanecer en un estado de sobriedad forzado, es decir, a los  que pueden tolerar la abstinencia para mantenerse en grupos psicoterapéuticos, donde fortalecen su voluntad”.

El segundo artículo, también un psiquiatra y profesor cubano, Ricardo A. González,   en una entrevista en  “Enfoques sobre el abuso de sustancias en Cuba”  dice del Metronidazol: “Para el condicionamiento de una conducta de rechazo al alcohol, hemos tenido excelentes resultados en algunos casos con el Metronidazol, a pesar de su vida media más corta”

Nota: Recordemos que, según aparece en el Invima,  el antabuse (disulfiram),  fue comercializado en Colombia hasta el 2 de septiembre del 2002, cuando  hacia parte de los laboratorios ayerst hormona; es decir, que no está disponible, ni en Colombia, ni en la comunidad  terapéutica de muchos países.

Conclusiones

  • Es importante concluir sobre el metronidazol, que este no está aprobado por ninguna farmacopea para el tratamiento del alcoholismo. Existen sí algunos médicos, que aisladamente y de forma empírica lo podrían estar utilizando.
  • Que la mujer cubana si tenía razón. En dicho país, como pudimos evidenciar, algunos psiquiatras, con ayuda de la psicoterapia cognitivo-conductual, utilizan el metronidazol como coadyuvante en terapia contra el alcoholismo.

Escrito por:

Héctor Isaza montoya; regente de farmacia

De Medellín para el mundo

 

Bibliografía

  • Bonfiglio, G. and Donadio, G. (1966). “Results of a clinical trial with a new compound, metronidazole, in the treatment of chronic alcoholism” Lavoro neuropsichiatrico, 38, pt. 2
  • Cina, S. J., Russell, R. A., & Conradi, S. E. (1996). Sudden death due to metronidazole/ethanol interaction. The American journal of forensic medicine and pathology, 17(4), 343-346.
  • Gelder, M. G., & Edwards, G. (1968). Metronidazole in the Treatment of Alcohol Addiction A Controlled Trial. The British Journal of Psychiatry, 114(509), 473-475.
  • Herce, M. G., Casavielles, Y. R., & Evelyn, J. (2018). Efectos aversivos del Metronidazol en pacientes adictos al alcohol. Correo Científico Médico, 22(1).
  • Karamanakos, PN, Pappas, P., Boumba, VA, Thomas, C., Malamas, M., Vougiouklakis, T., y Marselos, M. (2007). Agentes farmacéuticos conocidos por producir una reacción similar al disulfiram: efectos sobre el metabolismo del etanol hepático y monoaminas cerebrales. Revista internacional de toxicología , 26 (5), 423-432.
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  • Wilson, C. W. M., O’Brien, C., & MacAirt, J. G. (1973). The effect of metronidazole on the human taste threshold to alcohol. British Journal of Addiction to Alcohol & Other Drugs, 68(2), 99-110.
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