¿Qué Aines puede tomar el hipertenso sabiendo que todos suben la presión?

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El dolor y la inflamación es la manifestación clínica más percibida por todas las personas y es una señal del sistema nervioso de que algo no funciona bien. Y esta es la razón por la que muchos sujetos acuden donde el farmacéutico para que les aconseje que medicamentos tomar: Aines.

Entre los muchos pacientes que ingresan a las diferentes farmacias y que refieren tener dolor (principalmente de cabeza y músculo-esquelético), se destacan los hipertensos y los diabéticos.

Por lo tanto, el farmacéutico como profesional de la salud y el más cercano a la población, puede disponer de los medicamentos de venta libre y hacer la respectiva indicación farmacéutica basada en criterios científicos que ayuden a resolverlo, sin que se vea seriamente afectada las cifras de la presión arterial, la parte cardiovascular, el sistema gástrico y renal de estos pacientes (López., at al, 2016).

Entre los medicamentos más utilizados para tratar este tipo de afección están los Aines (anti-inflamatorios no esteroideos).

En este orden, la principal idea de escribir este artículo obedece a la evidenciada auto-prescripción de fármacos Aines por parte de la población; no necesariamente la auto-medicación, y a la facilidad con que consigue los Aines de prescripción, sin mucho reparo y/o con la insuficiente asesoría farmacéutica.

Recordemos entonces que son los Aines, los Antiinflamatorios esteroideos, la enzima ciclooxigenasa y las prostaglandinas.

Aines

La palabra Aines es la sigla de anti-inflamatorios no esteroideos. Que son fármacos  que evitan o suprimen la inflamación . Y se diferencian de los llamados Anti inflamatorios esteroideos, porque estos últimos presentan estructuras químicas esteroidales.

Mecanismo de acción de los Aines

Los Aines; que todos tienen acción antipirética, reducen o quitan el dolor y desinflaman, ejercen su acción farmacológica inhibiendo unas enzimas: las ciclooxigenasas.

La ciclooxigenasa (COX) es la enzima clave en la síntesis de las prostaglandinas. Ya sabemos que existen dos isoformas de la COX, denominadas COX-1 y los “coxibs” o COX-2. Ambas tienen similar afinidad por el ácido araquidónico, sin embargo, presentan diferente afinidad por las distintas moléculas o sustratos sobre los que actúan.

Debido a esto, existen Aines que actúan inhibiendo la enzima COX-1, la COX-2, o ambas enzimas, y probablemente la Cox-3.

Independiente de la enzima que inhiben, todos los Aines (a excepción de la aspirina que también lo es, pero que esta si reduce significativamente el riesgo cardiovascular, principalmente a través de la inhibición de la agregación plaquetaria mediada por COX-1) incluso a dosis terapéuticas para reducir la inflamación y el dolor, producen elevación de las cifras tensionales, tanto en sujetos normotensos como en hipertensos (Howard  & Delafontaine, 2004; Vergara & Cristaldo, 2019).

Aines y aumento de la presión arterial

Los Aines pueden aumentar la Presión Arterial en todos los pacientes por diversos mecanismos:

  1. Alterando la función renal, ya que reduce el flujo sanguíneo, la tasa de filtración glomerular y causando retención de sodio (Figueroa, 2014),
  2. Los Aines retienen sal y empeoran la insuficiencia cardíaca o anulan los efectos de los medicamentos antihipertensivos (Patiño, 2008).
  3. Disminuyendo la producción de prostaglandinas E2 e I2, lo que limita la vasodilatación bien necesaria para el correcto desplazamiento de la sangre y el menor esfuerzo del corazón para llevarla a todos los órganos.
  4. Bloqueando la COX-2 y provocando el aumento de vaso-constrictores resultantes del metabolismo del ácido araquidónico.
  5. Pueden disminuir los efectos vasodilatadores de la prostaciclina, liberada para contrarrestar el aumento de la PA provocada por sustancias como la angiotensina, la endotelina y las catecolaminas (Patiño, 2014).

Según nuestra investigación realizada en diferentes publicaciones médicas, hemos encontrado que algunos Aines afectan menos la presión arterial y el sistema cardiovascular, no dejando de reconocer el peligro para la salud, por las reacciones adversas (RAM), que todos estos tipos de fármacos presentan.

¿Qué Aines puede recomendar el farmacéutico al paciente hipertenso?

Para realizar las siguientes recomendaciones al personal farmacéutico, donde solo se incluyen fármacos que pueden ser dispensados libremente en la farmacia, por no requerir prescripción médica, nos hemos basado en la amplia literatura disponible.

  • En lo posible evitar recomendar Aines a pacientes con hipertensión, insuficiencia cardíaca, diabetes, enfermedades gástricas o enfermedades crónicas renales.
  • Los Aines, además de otras RAM, pueden aumentar la presión sanguínea, causar retención de líquidos y empeorar la función renal de estos pacientes.
  • Además, tener en cuenta que todos los Aines interaccionan con ciertos medicamentos antihipertensivos. Tema documentado en el artículo triple whammy
  • Considerar alternativas a los AINEs, como acetaminofén, pirazolona (dipirona), tramadol o un uso por tiempo corto de un opioide; codeína, hidrocodona (ibarra, 2015).

Entonces, el fármaco de primera línea para el tratamiento del dolor o de enfermedades músculo-esqueléticas es el paracetamol o acetaminofén (máximo 3 gr x día hasta x 10 días)., si este no funciona puede agregar:

Naproxeno de 220275 mg (2 veces x día), o en su defecto, su similar por ser también derivado del ácido propiónico,  ibuprofeno, de 200- 400 mg cada dosis (máximo 1.200 mg cada día x 2 o 3 días).

 

 

Existe suficiente documentación clínica que especifica que  el riesgo más bajo de sufrir un infarto de miocardio lo presentan el Naproxeno, y el ibuprofeno (Figueroa, 2014).

Es decir, que en aquellos pacientes con hipertensión y alto riesgo cardiovascular, se puede preferir el Naproxeno debido a su potencial riesgo más bajo (Scarpignato., at al, 2015; García Colmenero., at al, 2015; guerrero, 2017; García-Andreu, 2017).

Asimismo, para corroborar toda esta información, la agencia española de medicamentos y productos sanitarios AEMPS, aconsejan el Naproxeno como el Aines más seguro cardiovascularmente hablando.

Sin embargo, “como la mayoría de los adultos, a la vez que padecen de hipertensión, y son los principales consumidores de Aines, son también los más susceptible a sus reacciones adversas, especialmente del tracto digestivo, debido a que la mucosa gástrica senil sintetiza menos prostaglandinas citoprotectoras”(guerrero, 2017).

Es por esto que se debe tener precaución con el Naproxeno, ya que esta sustancia presenta una elevada gastro-toxicidad, tanto es que se ha intentado resolverse mediante su formulación con esomeprazol.

Recordemos, además, que todos los Aines( a exepción del ibuprofeno de 200 y 400 mg, y naproxeno de 220, 250 y 275 mg ) se deben dispensar con fórmula médica; es decir, ibuprofeno de 600 y 800; naproxeno, de 500 y 550, diclofenaco en todas sus presentaciones; meloxicam, nimesulida; ketoprofeno, etc.

 

 Conclusión

Por diversos mecanismos todos los Aines suben la presión arterial, sin embargo, hablando de medicamentos de venta libre y que pueden dispensar libremente los farmacéuticos a pacientes sin enfermedad cardiovascular están: como primero, el acetaminofén, seguido del Naproxeno y el ibuprofeno

En pacientes con enfermedad cardiovascular e hipertensión controlada, que además del acetaminofén requieran un Aine durante un breve periodo de tiempo o de forma alternada, están: el Naproxeno, y el ibuprofeno. Respetando, pues, la venta libre, las interacciones y todas las precauciones y, por supuesto, el médico.

 

Escrito por: HÉCTOR ISAZA MONTOYA

REGENTE DE FARMACIA

 

Bibliografía

  • Figueroa, M. (2014). Antiinflamatorios no esteroideos y antihipertensivos: malas compañías, con excepciones [Internet]. España: sociedad española de hipertensión (link).
  • García-Andreu, J. (2017). Manejo básico del dolor agudo y crónico. Anestesia en México29, 77-85.
  • García Colmenero, I., Díaz Franco, S. D., Mendoza, Z., Guadalupe, J., & Cortés Chamorro, R. (2018). Aspectos de seguridad en el tratamiento del dolor con analgésicos antiinflamatorios no esteroideos. Revista de sanidad militar72(5-6), 324-331.
  • Guerrero Jaramillo, P. A. (2017). Prevalencia de la automedicación de aines relacionada con el nivel de instrucción en sujetos de 18 a 70 años que acuden a las cadenas mas que farmacias al sur de Quito abril-mayo 2016 (Master’s thesis).
  • Howard, P. A., & Delafontaine, P. (2004). Nonsteroidal anti-inflammatory drugs and cardiovascular risk. Journal of the American College of Cardiology43(4), 519-525.
  • Ibarra, I. (2015). Fallo Renal por la asociación de medicamentos: La Triple Whammy. Boletín Farmacoterapeutico de Castilla la mancha16(5). (link).
  • López, J. L. T., de Lara, J. A. C., & Hidalgo, M. R. L. T. (2016). Indicación farmacéutica para el dolor lumbar en pacientes con diabetes y/o hipertensión arterial que acuden a la farmacia comunitaria. Farmacéuticos Comunitarios8(4), 34-41. (link).
  • López-Pardo, P. G. (2018). RECURSOS TECNOLÓGICOS UTILIZADOS EN LA ADMINISTRACIÓN DE ANALGÉSICOS Y ANTIINFLAMATORIOS (Doctoral dissertation, UNIVERSIDAD COMPLUTENSE). (Link).
  • Patiño, N. M. (2008). Farmacologia medica/Medical Pharmacology. Ed. Médica Panamericana.pag. 182.
  • Scarpignato, C., Lanas, A., Blandizzi, C., Lems, WF, Hermann, M., y Hunt, RH (2015). Prescripción segura de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos en pacientes con osteoartritis: un consenso de expertos que aborda los beneficios y los riesgos gastrointestinales y cardiovasculares. BMC medicine , 13 (1), 55.
  • Vergara, P., & Cristaldo, C. (2019). Hipertension refractaria. Acta Médica Colombiana44(2 S1), 84-92.
  • Imágenes: pixabay

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