Quetiapina: un caso de ¿mal uso, tolerancia o adulteración?

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Comentaremos un caso real, relacionado con el mal uso del fármaco, antipsicótico, Quetiapina, ocurrido en una farmacia ubicada en una de las comunas de la ciudad de Medellín.

Como es nuestra costumbre, recordaremos algunos conceptos relacionados con el  tema, en este caso, psiquiatría, con el fin de entender claramente los hechos ocurridos, y así probablemente crear una alerta, como lo hicimos en el artículo, dihidrocodeina: de la tos ala alucinación , donde informamos  el mal uso relacionado con el fármaco, dihidrocodeina.

Y aunque podría ser esta la única evidencia documentada desde la farmacia comunitaria, sobre el mal uso, tolerancia o adulteración de la Quetiapina, sería muy útil esta información para que los profesionales sanitarios seamos más serendípicos y estemos más pendientes de este tipo de casos, ya que, nos preocupa el aumento en la formulación y la  recompra, incluso, llama poderosamente la atención el exceso de prescripción como medicación “fuera de ficha técnica” para inducción y mantenimiento del sueño, donde creemos que los mismos médicos están extralimitando su uso (González).

Neuroléptico o antipsicótico

Los antipsicóticos como la Quetiapina, son fármacos que, casi siempre, son usados para el tratamiento de las psicosis (desorden del pensamiento y alucinaciones o delirios), trastorno bipolar y para el trastorno depresivo grave refractario al tratamiento con antidepresivos (Invima).

Se cree que su mecanismo de acción, se debe a que estos fármacos modifican fundamentalmente la actividad eléctrica de las neuronas modificando a la vez el funcionamiento de circuitos neuronales al alterar el curso o bloquear uno o varios neurotransmisores (Urbina).

Estos neurotransmisores (que aproximadamente son 100) son sustancias liberadas por las neuronas y que a la vez transmiten información de una neurona a otra, con el fin de estimularla o inhibirla, información que se propaga a través de la sinapsis (Braidot,  2000).

En el caso de la Quetiapina, esta presenta afinidad por serotonina cerebral, receptores de dopamina y receptores alfa 1 adrenérgicos e histaminérgicos. Además de las indicaciones de los antipsicóticos, la Quetiapina se recomienda para  los trastornos por consumo de sustancias. Sin embargo,  a pesar de su eficacia y usos aprobados, hay varios informes de su potencial de abuso (muñoz, 2018).

Riesgo de uso inadecuado, abuso, tolerancia y dependencia física asociados a utilización  de Quetiapina

Puesto que en la literatura se han notificado casos de uso incorrecto o mal uso y tolerancia de la quetiapina, se debe tener extrema precaución, cuando se prescriba o se dispensa a pacientes con antecedentes de abuso de alcohol y drogas.

Pues, hemos podido analizar, según indagaciones realizadas desde y fuera de la farmacia comunitaria que, aunque son solo unos pocos casos, principalmente personas drogodependientes, han confesado que están fumando la Quetiapina: trituran la tableta y la agregan a un cigarro con marihuana, “lo que produce mayor placer, sedación y alargamiento de la dosis”, comentan.

Pensábamos que lo de la quetiapina fumada era  de solo un par de casos aislados, pero no es así, ya que pudimos encontrar en la literatura investigada, escritos que contemplan la misma información (Muñoz, 2018; Medrano, 2011; cabezas y palacio).

Descripción del caso

Se presenta una mujer de aproximadamente, 42 años de edad, con una fórmula médica que decía quetiapina de 100 mg.

La mujer manifiesta que si le puede vender dos cajas, pues necesita viajar y no regresa en dos meses. Acto seguido, el farmacéutico al no ver objeción alguna, le dispensa las dos cajas, y a su curso la mujer se retira de la farmacia.

A los dos días regresa la misma mujer, preguntando está vez por el administrador o regente de farmacia encargado.

Al enfrentarlo, le comenta que las dos  cajas que le vendieron dos días antes, están adulteradas, y que ella tiene un amigo abogado pero no desea llevar el asunto a tales extremos, siempre y cuando le devuelva el dinero.

El regente, que se esforzaba en escuchar atentamente la versión de aquella mujer, puesto que su conversar era lento y trabado, la invita a que le explique el motivo de su desconfianza, ante lo cual expresa, sin antes sacar tres cajas de quetiapina de 100 mg con los blíster casi todos vacíos:

“yo, a eso de las 11 de la noche, que no podía dormir, me tome 4 pastas de quetiapina, pero como yo no sentí nada, a la media hora me tomé otras cuatro y luego cinco, otras cinco…después diez, luego otras diez, diez y diez más, hasta que termine las dos cajas”.

“En la mañana, como yo no había podido dormir, me fui para otra farmacia y compre otra caja de quetiapina de 100 mg y de inmediato me tome cuatro pastas, que si me hicieron efecto, puesto que, cuando llegue a la casa me quede dormida…”

Concluimos este artículo relacionado con el mal uso, tolerancia o adulteración de la Quetiapina, con varios interrogantes:

  • ¿Es necesario controlar, no teóricamente, sino más bien en la práctica, la adherencia al tratamiento, así como supervisar el posible mal uso o abuso de los psicofármacos?
  • La quetiapina no está indicada, ni está registrado su uso como hipnótico, pero, ¿es válida la prescripción de este antipsicótico (ya que produce ligera somnolencia como efecto adverso), en el tratamiento del insomnio, a sabiendas de que existen fármacos, como la Clorfeniramina, Hidroxicina y Difenhidramina, entre otros, los cuales producen la misma somnolencia?
  • ¿Está adulterado el medicamento, como manifiesta la paciente?, pues las primeras sesenta pastillas no le hicieron ningún efecto o ¿estamos seguros que estamos hablando de un mal uso, adicción o tolerancia a este fármaco?
  • ¿Será que estamos, sin darnos cuenta, ante la presencia de un nuevo modelo de drogadicción?, Quetiapina fumada?

Escrito por: Héctor Isaza montoya, regente de farmacia

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Bibliografía:
  • Braidot, N. (2000). ¿Por qué tus clientes se acuestan con otro si dicen que les gustas tú. Barcelona: Gestión, 2009, 15.
  • Cabezas, A. M., & Palacio, P. T. Tabaquismo y comorbilidad psiquiátrica. Los Médicos y el Tabaquismo.
  • González, C. Á. 6. Enfoque terapéutico del insomnio: tratamiento farmacológico. Autores, 57.
  • Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos – INVIMA, recuperado de: http://web.sivicos.gov.co/registros/pdf/1193191_2014040485.pdf
  • Medrano, Juan. (2011). Boticarium I. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría,31(3),533-542.https://dx.doi.org/10.4321/S0211-57352011000300011
  • Muñoz, E. G. (2018). Uso nocivo y potencial de abuso de la quetiapina. Reporte de caso y revisión de la evidencia. Drugs and Addictive Behavior, 3(1), 93-108.
  • Urbina, A. D. R. F. ASPECTOS NEUROQUIMICOS DE LA DEPRESIÓN Y LA ESQUIZOFRENIA.