Envejecimiento: una fase más de nuestro ciclo vital

envejecimiento

Sin duda que para el profano o pesimista, la tercera edad es invierno, para el hombre sabio en cambio, es la estación generosa de la cosecha, del saber dar y de la tranquilidad espiritual porque se vive en paz con lo que es imposible cambiar”.(Cremades,2013).   

El envejecimiento orgánico es un proceso natural y “entrópico”, a medida que el tiempo fluye, la entropía del cuerpo aumenta; o sea, el caos y el desorden. Por lo tanto, el envejecimiento es deletéreo e irreversible, pero, se puede ralentizar. Ocurre en todos los seres humanos como consecuencia de una pérdida progresiva de la capacidad de adaptación. Influyen varios factores o hábitos que harán que este envejecimiento sea patológico o normal. Debemos pues, estar preparados para vivirlo y afrontarlo con mucha sensatez porque son los frutos de nuestro pasado…y tener muy presente que, nunca es tarde para empezar a vivir, así lo dijo el padre de la gerontología, Nathan Shoc   “Vivir es envejecer”

Así pues, el envejecimiento llega como un desgaste continuo del organismo que viene como consecuencia de la interacción de la genética del individuo, la replicación celular defectuosa, el auto-envenenamiento, los factores ambientales, nuestra alimentación y nuestra forma de pensar , sentir y actuar (gomez,2000).

La ciencia médica comprometida con el ser humano está en continua investigación, con el objetivo de prevenir y sanar enfermedades, mejorando su calidad de vida con sus   vacunas, antibióticos y sus especialidades como: Medicina, ingeniería genética, la Crio preservación, la Ingeniería de tejidos, la ingeniería biomédica, la dietética y el naturismo, entre otros. Trabajando  arduamente, protegiendo  el planeta y el cuerpo humano para que este  pueda vivir lo más sanamente posible, aumentando su esperanza de vida y llegué  a una vejez normal, sana, digna y tranquila, superando el  estimado de 70 años.

Los científicos aseguran  que el ritmo de envejecimiento lo determina en un 30% la genética y en un 70% nuestros hábitos de vida. Como tratamos a nuestro organismo, como lo cuidamos y como afrontamos nuestras perdidas, en general, la calidad de vida que hayamos tenido en nuestra existencia (Montenegro, 1997).

 Pero es desde nuestra niñez que debemos cuidarnos de todas los efectos dañinos que produce  una alimentación desbalanceada, dé los estragos del sol, el consumo de ciertas sustancias nocivas como el tabaco , algunas condiciones ambientales y climáticas, que puedan perjudicarnos, enfermarnos y envejecernos más rápidamente.

 Claro está, después de los 40 años en mujeres  y 50 años en hombres, los procesos oxidativos se aceleran bruscamente debido a la menor cantidad de células activas.

A pesar de que el envejecimiento sucede en todo el organismo en general, es en la piel, donde se presentan las primeras alarmas, ya que está en contacto con factores ambientales que la atrofian más rápidamente (consalvo y col.2006).

Cambios que se producen en el envejecimiento

 Veamos algunos  posibles  cambios celulares que se producen en el organismo, y por supuesto, en la piel:

  • Celular y molecularmente los fibroblastos (dermis) y los queratinocitos (epidermis), tienen limitaciones para responder a los cambios ambientales, por tanto, los rayos solares, el frio y el calor podrían ser perjudiciales.
  • algunos autores afirman que la mayoría de los procesos celulares del envejecimiento que ocurren primero en la piel: manchas, telangiectasias y queratosis, se deben al foto envejecimiento. Por otro lado, los rayos solares inducen a la formación de “cicatrices solares” .El organismo tratando de defenderse de estos estos rayos (UVA, UVB), cierra o encoge sus fibras, lo cual  provoca arrugas y depresiones cutáneas.
  • Los niveles en sangre de algunas hormonas femeninas aumentan, otras disminuyen. En el caso de los estrógenos, su disminución, se cree que  produce la menopausia; que no es otra cosa más que, el arrepentimiento o el desconsuelo mental de aquello que pudo haber sido en su juventud y no lo pudo realizar. Que muchas veces o casi siempre produce rabia e histeria en las mujeres, asociada con esas molestas oleadas de calor que suben hasta la cabeza. la terapia con estrógenos mitiga los síntomas, claro está, estos estrógenos sintéticos inyectan juventud, ¿¿las consecuencias?? son las hormonas de la sexualidad. Soya, calcio y vitamina D, son también eficaces para mitigar estos desagradables “calores”.
  • La disminución del colágeno en la piel después de los 40 años, se correlaciona con el diámetro de la masa ósea y deterioro en los vasos sanguíneos produciendo hipertensión; insisto ojo con la sal.
  • Las gandulas sebáceas y sudoríparas pierden actividad y escasamente produce colesterol y poca agua, por lo tanto  la piel se torna más reseca y deshidratada debido a la falta de ácido linóleico,  responsable de la barrera epidérmica de agua.
  • Cambios en los procesos metabólicos por disminución en la  regeneración de los queratinocitos. De los 100 días  en la infancia, a solo 46 en la vejez, lo que  causa adelgazamiento de la piel.
  • El timo; en su función principal está la de madurar los linfocitos T. Esta glándula involuciona o inicia su involución al llegar a la madurez sexual casi a los 50 años, dejando solo un remanente celular  de solo 12% para defenderse de organismos patógenos que producen tuberculosis y herpes, aumentando también el peligro de bacteriemias y septicemias, ya que los linfocitos T, regulan y dirigen la orquesta de todo el sistema inmune, y al no haber timo, no hay linfocitos T… lo que explicaría el aumento de tumores en esta etapa de senectud.
  • El pH se hace más ácido en la piel, y por supuesto, las sustancias álcalis pueden irritarla. Por esa razón los baños deben ser suaves y esporádicos.
  • La vitamina B-12, que es sintetizada a nivel gastrointestinal y almacenada en el hígado, muchas veces está disminuida; según estudios, el 20 % de la población mundial mayor de 60 años, presenta niveles bajos de esta vitamina que es necesaria para la producción de varias sustancias: neurotransmisores, nucleótidos y fosfolípidos, sustancias relacionadas con el estado mental y mayor generación de energía (Sánchez y otros, 2010). La disminución de esta vitamina B -12 está relacionada con apatía y pereza en personas mayores de 60 años, lo que es confundida muchas veces por el vulgo como: “ese viejo solo es un rasca pulgas perezoso”… Es una vitamina muy barata y se consigue en cualquier farmacia; al menos en Suramérica.
  • Lo mismo ocurre con la disminución de la testosterona (hormona masculina) que produce el testículo. Una serie de cambios fisiológicos y conductuales se originan por la baja concentración de esta súper hormona en sangre: disminución del deseo sexual, depresión, mal humor, pérdida de fuerza y masa muscular. Síntomas propios de la llamada andropausia o menopausia masculina.
  • En el riñón, el ser humano nace con aproximadamente 1000.000(un millón) de nefronas por cada riñón. Después de los 40 años se pierde un 10 % de células cada diez años. Por lo tanto se debe consumir menos sal por el peligro de hipertensión, daño en las arterias, desordenes cardiovasculares. (próximamente explicación de la sal como causante del envejecimiento).
  • El cerebro humano disminuye de masa progresiva después de los 50 años. Recordemos que las sustancias psico-activas, también disminuye su masa.
  • Después de los 60 años se produce un déficit progresivo de neurotransmisores cerebrales.
  • los niveles tisulares de antioxidantes que se producen de forma natural como : glutatión y la catalasa se reducen y por lo tanto, el estado antioxidante total esta disminuido
  • Según estadísticas después de los 65 años visitan al médico 42% más de lo habitual.

Podríamos hablar de cada uno de los procesos celulares y moleculares que fisiológicamente y bioquímicamente suceden en cada  órgano del cuerpo, pero necesitaríamos varios volúmenes para  su explicación.

Teorías sobre el envejecimiento

La ciencia médica y los científicos, tratando de entender el misterio del envejecimiento han teorizado y concluido, por ahora, que este fenómeno universal, obedece a múltiples factores. Existen varias teorías que explican el mecanismo del envejecimiento.

Las dos teorías más aceptadas actualmente son: la teoría que plantea hayfflick, sobre el telómero, y la teoría de los radicales libres, los cuales trataremos en este artículo.

Los telómeros

Los telómeros son los extremos de los cromosomas, los cuales transportan el ADN. Los telómeros están implicados, entre otros,  en la estabilidad de los cromosomas y la división celular.  Estos telómeros se van acortando de manera natural y progresiva. Se ha podido observar que, cada vez que una célula se divide (mitosis o meiosis), una porción de telómeros no se replica, y así hasta agotar todo el cromosoma presente en el núcleo de las células. Se cree que el telómero, es solo un contador de las divisiones producidas en una determinada  célula, la cual cuenta con un número exacto de divisiones celulares a lo largo de su vida (mengual y col).

 Un trabajo reciente de la Universidad Harvard ha incluido la  ansiedad a la lista de factores que pueden acelerar la velocidad de la división del telómero, afectando el envejecimiento, lista que se agrega a la obesidad, stress, trastornos del pánico y problemas psiquiátricos.

Hay indicios para pensar que el motivo del acortamiento de los telómeros son los radicales libres.

Radicales libres y el envejecimiento

Esta teoría fue explicada bioquímicamente  en 1956 por Denham Harman.

Los radicales libres actúan como potentes agentes oxidantes y son en teoría, la causa del envejecimiento al combinarse con moléculas esenciales: como el ADN, proteínas, lípidos y carbohidratos procedentes del medio ambiente y la alimentación, las cuales desactivan o desestabilizan. Algunos radicales libres son: oxigeno (O2), peróxido de hidrogeno (H2O2) radical hidroxilo (OH-), radical súper-oxido.

Reconocer que la mayor producción de radicales libres obedece a la actividad electronegativa del oxígeno y su capacidad de atraer electrones, no siendo culpa del mismo oxígeno (Freer y Castro-Arce, 2000).

Los radicales libres existen en todas las células del organismo. Son especies químicas (átomos o grupo de átomos) que poseen uno o más electrones desapareados en su último nivel, por tanto, químicamente están capacitados para deambular y existir de forma independiente. Estos electrones poseen también, la capacidad de “robar “electrones de otras moléculas “estables” y aparearse rápidamente para formar su propia estabilidad química, cadena de reacciones que dura de microsegundos a segundos… tal vez… A  lo largo del tiempo, va provocando daño a todas las células del organismo.

Podríamos estar casi seguros que los radicales libres no son tan  “malos” como muchos creen. Al parecer, no todos los radicales libres son perjudiciales para el organismo.

Los radicales libres se producen como consecuencia de la oxidación de las sustancias provenientes de nuestra alimentación al combinarse con el oxígeno que respiramos. Oxidación válida porque esta es la forma de como la célula obtiene su energía (ATP) necesaria y suficiente para realizar todas sus actividades. Ante una alimentación desbalanceada o alta concentración de oxigeno causados por exceso de sodio, azúcar, grasas, carbohidratos, respiración acelerada y deporte, la célula incrementa su carga oxidativa, hinchándose y autoenvenenandose, produciéndose el llamado estrés oxidativo.

En condiciones normales, el organismo también cuando crea necesario, tiene la capacidad a nivel endógeno de fabricar algunos radicales libres que ayudan al sistema de defensa  para  atacar sustancias extrañas como: virus, bacterias, parásitos, eliminar toxinas ambientales(smog) y reparar el daño celular, además de servir como “medio de comunicación celular” (moyer, 2013). Y, también puede fabricar antioxidantes naturales como: la  enzima catalasa, dismutasa o glutatión para neutralizar el estrés oxidativo. Con el tiempo si son mantenidas estas sustancias extrañas y/o oxidantes, van agotando las reservas de nuestro organismo… al final, enfermedad, vejez prematura y envejecimiento patológico, son las terribles consecuencias.  (Viña y col.2009.),

Si tenemos en cuenta los enunciados  de que la alimentación y  que los factores ambientales pueden agravar y acelerar el envejecimiento orgánico y cutáneo, todas las recomendaciones que  supriman este proceso degenerativo son bien recibidas, estas son algunas recomendaciones:

 Dieta balanceada: se deben de consumir alimentos ácidos y alimentos alcalinos.

Ácidos,

 La carne, huevo, leche, vino tinto, café, azucares. Son importantes porque nos generan grasas, vitaminas, carbohidratos y proteínas. Se deben de consumir en 30%. Como máximo.

 Alcalinos

 Frutas frescas, verduras, hortalizas y semillas. Son importantes porque  se comparan al pH ligeramente alcalino de la sangres, de 7.4.son antioxidantes amigos. Los productos alcalinos se deben consumir en más cantidad que los ácidos, 70%.

  • Protéjase de la exposición solar

Algunos de los posibles daños en la piel causados por la radiación ultravioleta son: la degradación del colágeno, daño en el  ADN y la inhibición del sistema inmunológico. El sol es acumulativo atreves del tiempo, por eso es aconsejable evitar su exceso desde la niñez para que ya en la edad  adulta la  factura no llegue muy alta.

Una buena alternativa es la eterna sombrilla, un buen sombrero ancho, ropa holgada y bien cubierta la piel,  bálsamo de labios con SPF 15.y un buen bloqueador solar.

Lo que sí está demostrado sobre los rayos del sol, según  el consenso de la academia americana de dermatología es: “la mayoría de los procesos celulares indeseables que ocurren durante el envejecimiento, son consecuencia de la exposición continúa a la radiación  ultra violeta”

  • realiza alguna actividad física

Camine 150 minutos semanales. La gran noticia es que se pueden ir acumulando para obtener los  beneficios  que demuestran los grandes estudios. El ejercicio debe ser moderado (insua, 2003)

 Manténgase ocupado

Ocúpese en algo. Neuro científicos demostraron que aquellos pacientes que realizan alguna actividad física como;  jardinería, lavar el automóvil, ir al mercado, pertenecer a grupos de la tercera edad, etc.  Tienen más probabilidades de regenerar más rápidamente sus neuronas, vivir más saludables y por muchos años más, que  aquellos pacientes que se jubilaron y se dedicaron al ocio (arechiga, 1999).

  • hidrátese

           Tome el agua diaria a pequeños sorbos.

  • no se olvide del aceite de oliva extra virgen.
  • El aceite de oliva es regenerador y protege la célula de un exceso de oxidación(Montserrat,2003)
  • viva en pareja y en familia

Los ultimos estudios lo respaldan: vivir con la pareja amablemente y en familia, son pilares fundamentales para un envejecimiento tranquilo y saludable.

Muy recientemente se identificaron el pygnogenol, (Packer y Virgili, 1999), astaxantina (biotex, 2013) acetil cisteína (Calderón, 2009)  y silimarina (Revista Latinoamericana de Hipertensión), como poderosos reguladores de la oxidación  y antienvejecimiento.

Nota adicional:

Los azúcares eliminan todo el complejo de la vitamina B, y el cigarrillo inhibe la absorción de la vitamina C indispensable para la formación del colágeno.

Conclusión

  • La entropía de un sistema, como dice la segunda ley de la termodinámica, tiende al desorden con el paso del tiempo. Entonces, el envejecimiento, parece inevitable e irreversible.

 Si tenemos los siguientes materiales: recipiente, ingredientes (nutrientes), agua en estado líquido, calor y tiempo…se obtiene un delicioso alimento. Pero, para realizar este proceso, el contenido pasó de un estado de moléculas más ordenadas; liquido, o sólido, aun estado de moléculas más desordenadas; vapor, que nos indica que ya está listo el alimento…después de consumido este alimento, viene la  aseada de la cocina, por el gran desorden que se formó: platos sucios, restos de comida, cáscaras, etc. Por último, entregar las toneladas de “basura” al carro recogedor para evitar un desorden sanitario.

  • Lo mismo sucede con el envejecimiento. Reconocer que la vejez es una etapa más de nuestro ciclo vital y que debemos aceptarla. Que dentro del desorden se puede generar el orden. Cambiar algunos hábitos que podrían estar perjudicándonos sería de gran ayuda para estar más renovados y ordenados, es el mensaje que nos darían cientos de personas centenarias en todo el mundo.
  • nuestra forma de pensar´ (Neuroplasticidad) y nuestra alimentación, son en esencia los factores que a la larga nos propiciaran un ambiente sano  y un feliz envejecimiento.

Escrito por

Héctor Isaza Montoya

Regente de farmacia

13/11/2016

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           Imagen de revista blanca. Cortesía de mis padres Jesús Emilio y maría libia

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