Hipertensión Arterial: “un asesino silencioso”

Hipertensión Arterial

La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias cuando es bombeada por el corazón. Cuanta más alta es esta tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.  La mayoría de las personas con hipertensión no muestra ningún síntoma, debido a esto, esta patología es conocida como “el asesino silencioso” (Días castrillo, 2016).

Según la O.M.S (organización mundial de la salud) se estima que existen más de un billón de personas hipertensas en todo el mundo, enfermedad que causa daños al corazón, riñón, cerebro… y es culpable de más de 7 millones de muertes prematuras al año (Saieh, 2009).

En los últimos años ha habido un aumento en el diagnóstico de la hipertensión arterial(HA) en niños menores de 15 años. Este aumento en el diagnóstico se da como consecuencia de la medición más taxonómica de la presión arterial en los exámenes de rutina, Por un lado y, por el otro, la deficiente ingestión de nutrientes en la alimentación, el consumo continuo de alimentos con alto valor energético y el consumo de ciertas sustancias adictivas, asociadas a una pobre o escaza actividad física (salcedo, 2017; García, 2012; Ondaraza, 2012; Ayala; Medina at al ,2014; Poleti, 2007; Rodríguez reyes, 2015).

Tipos de Hipertensión Arterial

Existen dos tipos de hipertensión arterial:

  • Hipertensión arterial esencial, primaria o idiopática (95 %)
  • Hipertensión secundaria (5%)

Como vemos, el tipo más frecuente de hipertensión arterial elevada en humanos, es la esencial, en la cual no se conoce la causa. Se acepta que la hipertensión arterial esencial es un problema de salud originada por varios factores: En unos individuos predomina el peso genético, mientras que en otros los factores epigenéticos (Miguel, 2014; Valle, 2017).

Sin embargo, la hipertensión secundaria se da cuando la presión arterial se eleva como resultado de una causa identificable y con frecuencia corregible (Ponte, 2012).

  • Factores genéticos

Según los investigadores, hasta el momento se han identificado más de 150 genes relacionados directa o indirectamente con la HA; entre algunos están: el gen angiotensinógeno (AGT), el gen canal de sodio epitelial sensible a la amilorida, el gen del óxido nítrico, el gen endotelina, el transporte iónico y el manejo renal del sodio (Fardella, 1998; Corvol, 1999; Libres, 2006; Fiedler-Velásquez, 2005; Quiroga, 2010).

  • Factores epigenéticos

Es claro que la predisposición genética puede estar latente, pero deben existir estímulo epigenéticos que disparan la replicación del ADN (ácido desoxirribonucleico)(Sellén at al, 2009).

Los factores epigenéticos (son aquellos factores que podrían modificar química o fisiológicamente la actividad del ADN sin alterar su secuencia). Entre estos factores tenemos: factores ambientales, o culturales heredados por nuestros padres, que influyen y afectan la expresión de nuestros genes (Guevara-Fonseca, 2011; Martínez; Chelbi, 2008; Sellén Crombet at al, 2009).

Como los investigadores han encontrado tantos genes implicados en esta patología, esta es la razón del porque es asociada a múltiples causas. Concluyen también—los investigadores—que, los factores epigenéticos podrían influenciar en el comportamiento de la enfermedad. Por tanto, este tema sobre epigenetica llama mucho la atención. Entonces, debemos tener muy en cuenta las recomendaciones que luego daremos, si queremos sanarnos o al menos controlar eficazmente ésta y muchas otras patologías degenerativas, que a la larga serán causa de sufrimiento y la muerte del ser humano (Arboleda, 2015).

Existe fuerte evidencia que asegura que la realización de actividad física moderada, una alimentación saludable, la relajación y la música antiestrés ayudan a reducir y previenen el desarrollo del colesterol elevado, la hipertensión, problemas cardiovasculares, obesidad y cáncer más allá de la carga genética atribuida a la mayoría de las enfermedades crónicas (Chil, 2003; González, 2016; Belmares at al ,2015; Ríos, 2009; libres, 2006).

¿Los medicamentos antihipertensivos se toman de por vida?

 La respuesta es sí.  En efecto, para que el tratamiento de la hipertensión sea completamente eficaz, tanto el médico como el paciente, deben convencerse que los medicamentos antihipertensivos no son de acción inmediata. Y, como de hipertensión nadie se muere, el objetivo del tratamiento es, pues, lograr un aumento de la tasa de supervivencia y evitar las complicaciones procedentes de un mal manejo farmacológico; ictus, infarto e insuficiencia renal (Alegría, 2016).

Hemos observado que muchas personas hipertensas suspenden el tratamiento. Se dejan engañar o se auto-engañan dizque porque una fruta exótica de moda o planta medicinal les nivela el problema, sabiendo que, las enfermedades crónicas como la HA, cáncer, colesterol alto, problemas cardiovasculares… obedecen muchas veces a estilos de vida o de conducta inapropiados llevados durante muchos años (sanchez-jimenez, 2010).

Una característica de los medicamentos antihipertensivos es que, un individuo, al estar en tratamiento para HA por largo tiempo y lo deja de tomar, las cifras de la presión arterial podrían seguir niveladas hasta tres, seis meses o más; pero, inexorablemente volverá a subir. Y ésta es una de las causas por la que una gran mayoría de personas enfermas de esta patología acuden con frecuencia al servicio de urgencias.

También debe hacerse énfasis que la presión arterial que tiene importancia patológica y que debe tratarse, no es la tomada en la cama, sino la ambulatoria, a pesar de que durante mucho tiempo se haya creído lo contrario (Alegría, 2016).

Una mirada desde la farmacia comunitaria

Desde la farmacia comunitaria analizamos, que son pocos los pacientes en que logra ser controlada la hipertensión.  Hemos Observado durante los últimos treinta años que el tratamiento utilizado es el método de ensayo-error, el cual va indicando que medicamentos son los más apropiados para cada individuo.

Otra característica bien importante que hemos observado es que, el medicamento hidroclorotiazida( un diuretico que disminuye la reabsorción de sodio y aumenta su excreción), que antes estaba mandado a recoger, a la fecha de hoy y pese a los efectos adversos que produce, se ha convertido en un parteaguas, pues es la asociación perfecta para otros antihipertensivos que solos no tienen la eficacia esperada.

En vista de esto, como lo hemos venido diciendo, necesitamos realizar cambios notorios en nuestro estilo de vida para poder regular no solo los niveles de la presión arterial sino también de los efectos adversos de la medicación farmacológica que afectan la calidad de vida (Gamboa, 2006; Soto, 2015).

Ya que Muchos países del mundo haciendo caso a las recomendaciones de la O.M.S han diseñado estrategias para disminuir el alto consumo de alimentos ricos en sodio (NA), grasas, carbohidratos, azúcares y calorías, es nuestro deber fomentar las estrategias de prevención (Segovia, 2016).

Recomendaciones

  • Disminuir el consumo de sal (cloruro de sodio)

Los estudios son concluyentes.  Hay muchos genes que pueden participar en el desarrollo de la hipertensión. La mayoría de ellos están involucrados, directa o indirectamente en la reabsorción renal de sodio (Na). El aporte excesivo de Na induce hipertensión por aumento del volumen sanguíneo y de la precarga, además, incrementa la actividad del Sistema Nervioso Simpático lo que hace ansiosos, temerosos y agresivos a los niños y los adultos (Belli, 1996; Alcasena, 1998; Rodríguez izquierdo at al, 2011).

Se ha establecido que en las personas hipertensas existe un defecto patológico renal que impide la eliminación de todo el sodio ingerido. Que, para lograr eliminar el exceso, la presión arterial debe ser elevada con el fin de incrementar la presión de filtración en los glomérulos y de esta manera, aumentar la carga filtrada y la excreción urinaria de sodio”; por lo tanto, la hipertensión arterial es un mecanismo homeostático “natural” y necesario, porque aumenta con su vasoconstriccion la excreción renal de sodio, evitando así su reabsorción que podría influir en el equilibrio acido-básico con lamentables consecuencias para nuestro organismo(Guyton ac; Zehnder, 2010; Borst, 1963).

  • Los más sensibles a la sal

A razón de que existe una extensa literatura científica que evidencia el alto consumo de sodio favoreciendo la HA, pero que también hay algunos autores que lo siguen contradiciendo,  hacemos la siguiente observación: Las personas más sensibles a la sal y que deben limitar su uso son: los obesos, las personas de edad avanzada, la raza negra, los iracundos y malgeniados, los pacientes resistentes a la insulina, resistentes a los medicamentos antihipertensivos y los pacientes con problemas renales ( Miguel-tobal, 1994; Moyano at al, 2011; Rodríguez izquierdo,2015; De Faria at al ,2015).

Las personas en la edad adulta son muy sensibles a la sal, porque a medida que pasan los años, se presenta una disminución progresiva de la función renal por esclerosis glomerular y por inflamación de la célula, por lo que no es de extrañar, una mayor prevalencia de hipertensión a medida que envejecemos (Zehnder, 2010).

  • Mesura con las grasas y azúcares

Una de las causas de las enfermedades cardiovasculares incluida la hipertensión arterial es la ingesta masiva de productos donde se requiere el uso de los aceites para poderlos preparar (Fritos). Al calentarse estos ácidos grasos, se oxidan, produciendo peróxidos, cetonas, aldehídos y alcoholes, responsables de arteriosclerosis y envejecimiento (Ra mírez at al, 2014).

La invitación es, tratar de utilizar lo menos posible este tipo de frituras y alternarlos con productos horneados, cocidos, frutas y verduras

El exceso de azúcares simples, favorecen el desarrollo de determinadas enfermedades metabólicas, tales como diabetes, obesidad, colesterol alto e hipertensión (la hipótesis; Santibáñez, 2002).

  • Comida chatarra 

La comida chatarra se caracteriza por ser un producto de fácil envoltura,  de exquisito sabor, estimulan el apetito y la sed, pero son bajos en nutrientes;  contiene un alto nivel de grasas trans, sal, azúcares y condimentos ( pizzas, hamburguesas, palomitas de maíz, galletería, gaseosas, frescos y bebidas energizantes) que son los causantes del bloqueo de las arterias, incrementan la concentración de lípidos y colesterol malo, producen sobrepeso y obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares (Rondón, 2012; Ordoñez, 2016; Morales, 2013; Villamil; Doval, 2006; Rodríguez, 2015; Dicovery salud, 2012).

  • Actividad física

 

actividad fisica ideal para Hipertension Arterial

 Está suficientemente demostrado que la actividad física y el ejercicio regular se asocia con niveles menores de presión arterial (PA), porque inducen un estímulo fisiológico sobre el comportamiento de los genes (Katarina Sternudd, 2014; Lindholm ME, et al, 2014)

  • Descanso y relajación

El estrés es un estimulante evidente del sistema nervioso simpático. Los individuos hipertensos y los que probablemente presentarán hipertensión sufren mayor estrés o responden a él de una manera diferente. Debido a esto recomendamos que estos pacientes se tomen su descanso durante el día, un sueño reparador de al menos 8 horas y que realicen actividades relajantes como el yoga… (Bellido, 2003; Labiano, 2002).

El mecanismo por el cual el estrés aumenta la PA es conocido: La adrenalina secretada induce cambios al estimular los nervios simpáticos y actúa sobre el receptor que facilita la liberación de más noradrenalina (bellido, 2003).

  • Tabaquismo y alcohol

El tabaco puede elevar, de forma transitoria, la PA. El tabaco se debe evitar en la población en general, y en hipertensos en particular, ya que aumenta marcadamente el riesgo de enfermedad coronaria y parece estar relacionado con la progresión hacia insuficiencia renal.  El abandono del tabaco es tal vez la medida aislada más eficaz en la prevención de las enfermedades, tanto cardiovasculares como no cardiovasculares. Así mismo, se recomienda consumo moderado de alcohol entre jóvenes al igual que en los adultos (X. Allué, (2010; Sosa-Rosado, 2010; villalvi, 2014).

  • Tomar los medicamentos recetados por el médico

Por ningún motivo se deben dejar de tomar los medicamentos recetados por el médico, pues como ya lo dijimos, los medicamentos son para toda la vida. No se deben sustituir por ningún otro medicamento, sustancias o producto natural sin consultar al médico. Por el contrario, se deben alentar a las personas que intentan dejar los medicamentos a seguirlos tomando, con el fin de evitar una seria complicación derivada de la enfermedad e incluso la misma muerte.

La mejor hora para tomar los medicamentos antihipertensivos es a las 6. 00 a.m. y 6.00 p.m.

 Conclusiones

  • Que a pesar de la extensa literatura que promulga los hábitos saludables, tampoco nos cansaremos en insistir que ellos son una herramienta útil para la sanación.
  • Que la toma de medicamentos antihipertensivos es de toda la vida y que para controlar la enfermedad estos deben estar asociados a estilos de vida saludables.
  • La hipertensión tiene causas genéticas y epigenéticas.
  • Que en algunas personas con HA puede influir más la parte genética, mientras que en otros individuos, la causa es de tipo epigenético.
  • Que la sal es un elemento involucrado directa o indirectamente en la etiología hipertensiva incluida la de origen emocional.
  • Que, si eliminamos el tabaco, reducimos el alcohol, disminuimos el consumo de sal, las grasas saturadas, los carbohidratos y azúcares, y por el contrario, aumentamos el consumo de alimentos de origen vegetal y realizamos técnicas que ayuden a eliminar el estrés, realizamos ejercicio físico dos o tres veces por semana… evitaremos tomar varios medicamentos a la vez y no solo controlamos eficazmente las cifras de la presión arterial sino también evitaremos los efectos adversos de la medicación farmacológica.
  • Que en las personas hipertensas existe un defecto patológico renal que impide la eliminación del exceso de sodio ingerido. Que, para lograr eliminar el exceso, la presión arterial debe ser elevada, luego, el aumento de la presión sanguínea es una reacción fisiológica justificada y que tal vez el apodo de “enemigo silencioso” no esté del todo justificado.

Escrito por

Héctor Isaza montoya

Corregido por

Héctor Isaza montoya

Regente de farmacia

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    61. Imágenes; cortesía de pixabay.

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