auto-hemoterapia ¿es una técnica segura para la salud?

La medicina es la ciencia de la incertidumbre y el arte de la probabilidad (William Osler).

Trataremos en este articulo de demostrar si la auto-hemoterapia es una técnica segura para la salud.

Para esto, haremos una diferencia entre la técnica hemoterapia y la auto-hemoterapia.

La hemoterapia

La hemoterapia es una rama de la medicina que previene y trata diversos cuadros clínicos mediante la utilización de la sangre o sus derivados.

El objetivo de la hemoterapia es,pues, obtener productos sanguíneos en el banco de sangre,  para  contar con hemoderivados (glóbulos rojos, plasma y plaquetas), para luego transfundirlos de acuerdo a una necesidad; al mismo paciente o a otro individuo.

Para realizar dicha actividad, el operador debe estar especializado en dicha técnica, además de conocer y respetar una amplia lista de normas internacionales en hemoterapia y todo lo relacionado con los sistemas de calidad.

La hemoterapia como disciplina de la medicina, está bien documentada y es aceptada a nivel mundial. En Colombia existe la asociación Acobasmet, una asociación científica con claros estatutos y objetivos que garantizan la calidad, seguridad y disponibilidad de sangre y sus productos que ayudan a salvar millones de vidas.

Indicaciones de la hemoterapia

La administración de hemoderivados está indicada para corregir los defectos transitorios del transporte de oxígeno, así como defectos en los componentes celulares de la sangre y el sistema de coagulación.

Todo el procedimiento debe realizarse en el banco de sangre y la transfusión, obvio, se realiza en la sala de urgencias bajo completa observación y monitoreo del paciente con el fin de prevenir y solucionar algún efecto no deseado durante su administración.

Auto- hemoterapia

La palabra auto-hemoterapia se deriva de auto, que significa de uno mismo, hemo que es sangre, y terapia,  que es tratamiento.  Definen los que realizan esta técnica que “La auto-hemoterapia es una técnica preventiva y curativa, que consiste en extraer sangre de una vena y que de inmediato se  vuelve a inyectar en el músculo del mismo paciente”.

Algunos autores clasifican la técnica de la auto-hemoterapia como:

  • La gran auto-hemoterapia; consiste en extraer de 100-200 ml de sangre del paciente. Se mezcla con ozono para luego introducirlo vía venosa gota a gota.
  • La pequeña auto-hemoterapia; se extrae de la vena de 5-10 ml de sangre para luego inyectarlo directamente en el músculo, solo o mezclado con ozono (torres, 2016).

El objetivo de la auto-hemoterapia, dicen, que al re-inyectar la sangre, el cuerpo reaccione como si un agente extraño lo atacará, incrementando de así la  capacidad de respuesta del  sistema  inmunitario  y atacar de esta forma diferentes tipos de enfermedades.

Existe bastante información y videos en Internet que promocionan y confunden a las personas con esta dudosa práctica. Afirman que la” técnica de auto-hemoterapia se basa en la activación y cuadruplicación de las células macrófagas, basados en la dosis de sostenimiento”, es decir, realizar el mismo procedimiento aproximadamente cada 5 días, ¿por que? porque los macrófagos van perdiendo su potencia al cabo de los días y que las dosis repetidas vuelven a reactivarlos.

Pero, analicemos desde el principio la técnica: la sangre está en la circulación sanguínea, al salir, pierden sus propiedades físicas, es decir; temperatura, PH, presión, etc.,y es es natural que pierda sus propiedades físicas, pues pasa a otro ambiente diferente; la jeringa. Después, esta sangre, que ha perdido sus propiedades físicas, re-ingresa al organismo como un cuerpo extraño.

¿Qué pasa cuando ingresa un agente extraño al organismo?

En el artículo ampollas de vidrio, de la revista blanca, se menciona que ante la entrada de un cuerpo extraño al organismo, sea cual sea el cuerpo extraño, se inicia una cascada de reacciones bioquímicas y fisiológicas, además de cambios anatómicos y vasculares, que  inician un proceso inflamatorio con la finalidad de defender el organismo frente a estas agresiones que pueden ser; físicas, químicas o biológicas.

Las  primeras células en iniciar la reacción de defensa; además, de los mediadores de la inflamación que proceden de los tejidos son:  los mastocitos, neutrófilos y macrófagos. Siendo los macrófagos las células más importantes del sistema de defensa.

la pregunta es: ¿ se elevan los macrófagos como pretenden los defensores de la técnica ? claro que si se elevan.

Ahora,

¿ Qué pasa cuando se elevan los macrófagos?

El mayor problema que surge ante esta primera re-acción del organismo, es que, al aumentar los macrófagos, este ataca tanto al cuerpo extraño-en este caso la sangre re-inyectada- y a la propia integridad del organismo ,provocando  lesión en tejidos u órganos sanos.

El macrófago  posee receptores específicos de citoquinas, que desencadenan inflamación, y que a la vez provocan también un gran efecto adverso al tratar de atravesar los pequeños vasos sanguíneos en este proceso inflamatorio.

Mientras mas cuerpos extraños traten de ingresar al organismo, más macrófagos saldrán al defensiva: esa es su función, defender y alertar la presencia del enemigo. peor aún, según los defensores de esta técnica, que aconsejan continuas repeticiones para ser efectivo el proceso, desgastarán el sistema inmunológico y pondrán en continua alerta a todo el organismo. es por esta razón que el macrófago se ha ganado la fama de enemigo oculto.

Macrófago el enemigo oculto

El macrófago es considerado  un eslabón en una cadena de eventos biológicos, conocido comúnmente por jugar un papel protagónico en el sistema inmune, Sin embargo, “su gran actividad quimiotáctica, antigénica, la capacidad de participar en el metabolismo lipídico a nivel tisular y su interrelación con otras células (monocitos, células endoteliales, células de músculo liso vascular, pericitos, fibroblastos,etc.) son el soporte de la hipótesis de la aterogénesis como una enfermedad inflamatoria y debido a esto se ha ganado la fama de “enemigo oculto”(Echeverri,d,2004) (Marcano y otros,2005).

En una investigación realizada en la Escuela de Medicina de St. Louis de la Universidad de Washington,  han demostrado que hay varios tipos de macrófagos; algunos son de protección y favorecen el corazón y vasos sanguíneos, mientras que otros macrófagos son solo de tipo inflamatorio y contribuyen al daño del corazón.

Los macrófagos que se activan por este método de la auto-hemoterapia, ¿son protectores del corazón o son los que inflaman todo el organismo?, con el tiempo.

Por tanto,  ponemos una alerta ante esta técnica de la auto-hemoterapia por falta de suficientes estudios científicos y por las terribles consecuencias a que se ve desgastado y comprometido todo un organismo tratando de cuadriplicar el número de macrófagos y otros elementos responsables del proceso inmunológico.

La idea de estar cada cierto periodo de tiempo, realizando “chuzones y re-inyectando sangre” con esta técnica empírica, con el objeto de alertar el sistema inmunológico, no tiene ninguna fundamentación. El riesgo a que se expone una persona es muy superior al poco beneficio esperado.

Ahora, algunos pacientes, por estadística, se habrán podido “curar” de alguna afección… pero, miremos la recomendacion de un experto:

Doctor, hematólogo, Martín Hernández Guadarrama,

“El uso constante y sin vigilancia de los tratamientos de auto-hemoterapia pueden tener reacciones adversas del tipo “injerto contra huésped” y crear daño celular irreparable”

“El especialista recomendó a los pacientes que si desean utilizar este tipo de terapias, consideren sus riesgos y lo hagan únicamente con expertos en hematología que puedan actuar de manera pronta y oportuna en caso de algún contratiempo” ver enlace

Concluimos, que esta técnica de auto-hemoterapia, por ahora, no es una técnica segura para la salud.

Escrito por: Héctor Isaza Montoya

Regente de farmacia.

De medellín para el mundo

Actualizado el 08 octubre 2019

Bibliografía:

  • Echeverri, D., Fontanilla, M., & Buitrago, L. (2004). El macrófago en enfermedad vascular ¿El enemigo oculto? Revista Colombiana de Cardiología, 11(3), 0120-5638.
  • Marcano, M. J., Monagas, A. C., Rodríguez, A. M., Ruotolo, A. J., Terán, J. R., & Urbaneja, D. C. (2005). Factores asociados con la respuesta inmunológica en el lupus cutáneo.
  • TORRES, R. (2016). VIVE SANO, VIVE BIEN. Ediciones i.
  • imágenes, pixabay

 

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