10 cualidades de un buen vendedor farmacéutico

vendedor farmacéutico

Ya que no existe un consenso sobre que cualidades son las más  idóneas para ser un buen  vendedor farmacéutico, nos propusimos la tarea, basados en nuestra experiencia de treinta años en la farmacia comunitaria, de reconocer e identificar al menos 10 cualidades que sobresalen en este tipo de personas.

Sabemos que existen desde el punto de vista sanitario, expectativas y funciones del farmacéutico—  el farmacéutico 7 estrellas—un tema que ya tratamos en artículos anteriores y que es bueno leerlo para no entrar en confusiones, ya que , una cosa es la función del farmacéutico y otra es la cualidad como vendedor.

Por eso, en esta ocasión, hablaremos del farmacéutico como vendedor, pues, aunque muchos no estén de acuerdo con este calificativo, sabemos, al menos en Colombia, que un buen vendedor farmacéutico es fundamental para el buen crecimiento comercial de todas las farmacias comunitarias, ya que, toda empresa se crea para  ofrecer un servicio o vender algún producto, por lo tanto, todas las empresas deben tener buenos vendedores, y «Empresa que no venda inexorablemente tendrá que salir del mercado”.

Veamos entonces cuales son éstas 10 cualidades más llamativas en el buen vendedor farmacéutico.

  • Se creen vendedores profesionales: Lo interesante de este tipo de personas, es que se la creen. Ellos no quieren ser los mejores, simplemente sienten que son los mejores.
  • Manejo óptimo del tiempo: Los buenos vendedores no andan perdiendo el tiempo. Para ellos— tiempo y dinero— son la misma cosa.
  • Asertivos y empáticos: Esta es una característica importante del buen vendedor. Son asertivos a un sinnúmero de situaciones, entre las cuales se pueden mencionar, insultos, a las quejas y los reclamos, a la indiferencia, a los rumores, además, tienen la suficiente empatía para socializar con toda clase de personas.
  • Ambiciosos: Cada día siempre quieren más y sin necesidad de pasar por encima de los demás para lograr sus objetivos.
  • Orientados al resultado: Una cualidad indiscutible. Casi siempre, por no decir que siempre, cumplen las metas fijadas por la compañía, incluso, tienen una cuota personal que ellos mismos se colocan.
  • Bajo nivel de frustración: No se entristecen cuando alguien no lleva el producto que les recomendó. Ellos saben que eso es parte del oficio… Son muy calculadores. No albergan sentimientos de ansiedad, tristeza, agitación, resentimiento, humillación y enfado. Aceptan sus errores y no se victimizan, ni culpan a los demás de lo que les pasa.
  • Hablan lo preciso: No son de los que llevan los problemas al trabajo. No son amigos del chisme o la cizaña. Cuentan pocas historias…solo les interesa vender.
  • Conocimiento del producto: Son estudiosos de por vida, toman muy en serio las capacitaciones y atienden muy bien al visitador médico. Les gusta estar muy informados.
  • Atentos y serviciales: Esta es una característica bien importante del buen vendedor. todo lo observan, son muy curiosos y serendípicos. Pendientes del que llega, que compra, quien lo atendió y como lo atendió. ofrecen servicios adicionales como agua, una silla, sombrilla, etc.
  • Cumplen el protocolo de saludo: Siempre saludan al que llega, lo miran a los ojos y se despiden del cliente…. Si un cliente no responde el saludo, no se incomodan y no le ofrecen pleitesía…ellos, por experiencia saben que existen muchos tipos de clientes.

Los buenos vendedores son buenos, porque aprendieron que “el cliente siempre tiene la razón”

Escrito por: Héctor isaza montoya

Regente de farmacia, universidad de antioquia, 1990

De medellin para el mundo

imagen: cortesía de pixabay